En Nicaragua, la dictadura de Daniel Ortega y su mujer Rosario Murillo sigue restringiendo las libertades de los ciudadanos y persiguiendo a los cristianos. 

Según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), en Nicaragua, “durante el período estudiado en este informe, se intensificó la hostilidad del Gobierno hacia las Iglesias, violando gravemente el derecho fundamental a la libertad religiosa. La persecución se manifestó en detenciones arbitrarias, exilios, destierros, expulsiones, privación de la nacionalidad, profanación de ritos y símbolos religiosos, prohibición de celebraciones religiosas públicas y cientos de casos de revocación del estatus jurídico. Además, la reforma constitucional y la nueva legislación han dotado al régimen de los medios para ejercer un control total sobre las entidades religiosas. Las organizaciones internacionales consideran que Nicaragua es uno de los países con los niveles más altos de persecución religiosa. Las perspectivas para el futuro de este derecho fundamental siguen siendo profundamente preocupantes”.

En ese contexto, la policía de la dictadura sandinista retuvo durante unas horas a Mons. Abelardo Mata (80 años), obispo emérito de Estelí, justo al día siguiente de haber celebrado una misa en la que pidió rezar por la Iglesia perseguida en el país, recoge Aciprensa

En esa eucaristía, Mons. Abelardo Mata “pidió oración por la Iglesia perseguida, rezó por los sacerdotes desterrados, incluso por Monseñor Rolando Álvarez y el Padre Frutos Constantino Valle Salmerón”, según publicó el diario nicaragüense La Prensa. 

La dictadura de Ortega le tenía prohibido viajar a Estelí y celebrar Misa allí. De ahí su detención. 

“El obispo emérito monseñor Juan Abelardo Mata, de 80 años de edad ha sido un obispo cercano al pueblo y que ha hablado con la verdad, acciones que la dictadura sandinista no tolera”, indicó este 30 de junio la investigadora Martha Patricia Molina, en declaraciones a ACI Prensa.

Molina añadió: "En Nicaragua quien se atreva a emitir una opinión, por más obvia que parezca, termina haciendo una ofensa para la dictadura y por eso es que mantienen vigilados a los prelados”. “Siempre están amenazados con ser llevados presos o desterrados y no todos los casos son públicos pero varios sacerdotes están viviendo el mismo asedio pero no lo denuncian públicamente porque la dictadura actúa peor cuando lo hacen”,

En cualquier caso, se trata de un ejemplo más del matonismo que ejerce el comunista Daniel Ortega contra los católicos y los cristianos.