La última hora de la guerra de Irán -el enfrentamiento entre EEUU e Israel por un lado y el régimen iraní de los ayatolás- pasa por el ataque del ejército estadounidense a varios "centros de mando" iraníes, después de que buques de guerra norteamericanos hubiesen sufrido, a su vez, ataques por parte de Teherán, con misiles, drones y lanchas rápidas. Todo ello en el estrecho de Ormuz.
Entre los destructores estadounidenses atacado figuran el USS Truxtun, USS Rafael Peralta y USS Mason.
Mientras, el Gobierno de Emiratos Árabes Unidos (EAU) ha revelado que ha sufrido el ataque de "misiles y drones procedentes de Irán", muchos de ellos interceptados por su sistema defensivo.
Por otra parte, el ejército iraní ha detenido al petrolero Ocean Koipor haber "infringido la normativa y estaba intentando obstaculizar las exportaciones de petróleo y los intereses de la nación iraní".
Además, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China ha corroborado que uno de sus petroleros ha sufrido un ataque en el estrecho de Ormuz, sin víctimas.











