Gran victoria para Donald Trump. El Tribunal Supremo ha avalado las leyes estatales que prohíben a los atletas transgénero participar en equipos femeninos de competiciones escolares y universitarias. El juez Brett Kavanaugh, autor de la opinión mayoritaria, concluye que estas normas no vulneran la Constitución y que "las diferencias físicas entre hombres y mujeres como fuerza, velocidad y resistencia" justifican la existencia de equipos separados. En su fallo sentencia: "Todo varón biológico que logra entrar en el equipo ocupa una plaza que correspondería a una atleta".
Esta decisión tendrá repercusión en todo Estados Unidos, por un lado, decenas de estados gobernador por republicanos podrán aplicar medidas para exigir que los estudiantes compitan en los equipos que les corresponde según sexo de nacimiento, no según identidad de género. Además, permitirá que la Administración Trump siga presionando a los Estados que incumple con su mandato.
Hay que remontarse a enero de 2025, una de los primeros mandatos que firmó Trump fue la prohibición que excluye a los hombres de los deportes femeninos. El mandato presidencial fue seguido de inmediato por los estados republicanos, por ejemplo, Virginia Occidental y Idaho, donde dos atletas trans, Becky Pepper-Jackson y Lindsay Hecox interpusieron una demanda porque sostenían que la exclusión era inconstitucional y discriminatoria.
Ahora el Alto Tribunal da la razón a Trump, que lo ha celebrado en su red social como una "gran victoria": "¡La Corte Suprema de Estados Unidos acaba de FALLAR EN CONTRA DE QUE HOMBRES JUEGUEN EN DEPORTES FEMENINOS. ¡Guau! ¡¡¡Eso saca esa situación ridícula de la mesa!!!".











