
Dinamarca ha suprimido el servicio postal, ya no se enviarán cartas... y quien ose criticar la medida es que es un antiguo, un reaccionario que se opone al progreso tecnológico.
Pues cuidado, porque el papel testifica y es duradero mientras que el mundo digital es el mundo de las trampas, de los cambios continuos y de la fragilidad.
¿Seguro que esa una buena idea? Si el tráfico de cartas habrá caído en un 90%, ¿por qué no lo dejas sobrevivir en un 10%? ¿Cuál es el problema?









