En las vergonzosas imágenes que dejó la última etapa de la Vuelta Ciclista a España, donde la ultraizquierda logró paralizar la prueba a costa de tomar Madrid, pudimos ver en primera línea a las exministras, parlamentarias y lideresas de Podemos, Ione Belarra e Irene Montero, Ione e Ire, si lo prefieren, dos amigas de la 'facul' que fueron juntas de mani. 

Ambas en primera línea en la zona de Atocha, gritando a la Policía Nacional, pero la polémica no tardó en saltar, Ione e Irene no estaban solas, estaban escoltadas por un equipo de seguridad. Parece que uno de sus compis fue identificado como Erlantz Ibarrondo Merino, conocido abogado de grupos antisistema. Pero del resto poco se sabe. 

Sobre este cinismo e hipocresía habitual de la izquierda le han preguntado a Ione en el programa En Boca de Todos y ella ha asegurado que no eran escoltas, que eran compañeros "muy queridos" del partido. Pero la propia Ione sigue hablando y sin querer asegura también que no puede comentar datos del equipo de seguridad de Podemos, porque comprometería la seguridad de los mismos y la de sus familias. Es decir, no son escoltas, pero no puede hablar de los escoltas... ¿comprenden? El periodista Nacho Abad se ha percatado de la contradicción y la pobre Ione no ha sabido responder.