Según ha trascendido, Moncloa ha impuesto unas medidas se seguridad desproporcionadas cuando el presidente del Gobierno Pedro Sánchez acude al Congreso de los Diputados.
En concreto, el dispositivo de seguridad incluye el cierre temporal de varios puntos de circulación y el establecimiento de itinerarios alternativos para los peatones.
En total, el dispositivo afecta a cinco puntos de tráfico y a al menos siete calles próximas al Parlamento.
La Policía controla además que quienes accedan a la zona no se queden quietos en las inmediaciones durante los movimientos del jefe del Ejecutivo.
El despliegue ha suscitado críticas entre organizaciones sindicales de la Policía, que cuestionan la magnitud de los medios empleados, mientras comerciantes y residentes de la zona advierten de las molestias que los cortes ocasionan a la actividad cotidiana.
Por ejemplo, la portavoz del sindicato de la Policía Nacional española Jupol, Laura García, ha subrayado que este dispositivo "no responde a cuestiones policiales u operativas", asegurando que "no hay ningún problema de seguridad añadido".
Según Jupol, "la Policía Nacional está para garantizar la seguridad y proteger los derechos de todos los ciudadanos, no para convertir el entorno de una institución democrática en un espacio prácticamente inaccesible cada vez que acude el presidente del Gobierno".
Y critica que se "pide más policías y más medios, especialmente de UIP, para blindar el Congreso cuando acude Sánchez" en lugar de "para proteger Ceuta los días 30 y 31 de julio, cuando se produjo la invasión, pese a toda la información disponible que existía". "Para unos, blindaje" mientras que "para Ceuta, abandono".