El presidente del Gobierno Pedro Sánchez ha comparecido este miércoles en rueda de prensa al término de su encuentro con el presidente de Francia Emmanuel Macron. Una comparecencia durísima, como se pueden imaginar.
"Juntos hemos compartido mil y una batallas en una Europa que se ha enfrentado a múltiples crisis. Hemos tenido discrepancias pero siempre con la vocación de alcanzar consensos entre dos países hermanos". "En cada conversación que hemos mantenido ha estado presente ese espíritu de construir una Europa mucho más unida y sólida", ha apuntado el presidente español.
Sánchez ha subrayado el trabajo realizado por Madrid y París para conseguir los fondos Next Generation, la ayuda en la lucha contra los incendios del pasado verano o la "solidaridad" de Francia con España en los "días difíciles" por la crisis de Ceuta... ¿mientras él descansaba en La Mareta?
"Por todas estas razones solo puedo disculparme por el voto negativo que ayer sufrió el Tratado de Amistad en el Senado entre España y Francia", ha lamentado. Y es que nuestro amado líder no pierde ocasión para hacer oposición a la oposición.
"España y Francia representamos esa resistencia europea a esos enemigos de nuestro continente y del modelo europeo porque sabemos que solo unidos podemos proteger aquello que somos, que es sin duda Europa", ha subrayado Sánchez, que ha añadido que ambos países tienen "una visión compartida de que los presupuestos europeos tienen que ser mucho más ambiciosos de lo que ahora mismo está sobre el papel", afirmó quien lleva cuatro años incumpliendo la Constitución por ni siquiera presentar los Presupuestos Generales del Estado.
"Creemos en lo esencial. Frente a la ley del más fuerte y la fascinación por el autoritarismo, España y Francia seguirán siempre defendiendo el multilateralismo y un orden internacional basado en normas. Por principios pero también por el interés general de nuestras sociedades. Un mundo sin normas es un mundo más inseguro para nuestros ciudadanos", apunta con un cinismo al alcance de muy pocos.
Pedro Sánchez se ha declarado «razonablemente optimista» respecto a que el Congreso termine respaldando los dos decretos sobre vivienda aprobados por el Ejecutivo: "He escuchado al PP diciendo que soy también un traidor en esto. ¿A quién? ¿A los fondos buitres que especulan con la vivienda? Pues sí, me gusta ser traidor a ese tipo de intereses", afirmó, el mismo que luego presume de recibir en Moncloa al primer ejecutivo de BlackRock, uno de los fondos más grandes del mundo, o a Alex Soros, hijo de uno de los hombres más ricos del planeta que, como todo el mundo sabe, se desvive por personas como Maricarmen.
Por su parte, el presidente francés Emmanuel Macron ha mostrado su "solidaridad con España" tras el asalto masivo en Ceuta del pasado 30 de julio: "Tenemos solidaridad con España después de la crisis migratoria con Ceuta porque para nosotros es muy importante el equilibrio entre la solidaridad y la responsabilidad que es fundamental para el pacto de asilo y migración". Macron ha pedido "soluciones firmes para poder proteger nuestras fronteras pero respetando el derecho europeo y nuestros valores".
"Los franceses y los españoles hemos luchado siempre juntos". "España y Francia están muy unidas". "Nuestros países forman parte de los que asumen que no queremos un doble rasero y que cuando queremos defender la soberanía hay que ser coherentes y reconocer Palestina y no ceder en nada en esta lucha por la paz y la estabilidad de la región", ha añadido el presidente galo, en horas bajas en su país.