
Toda la semana informativa española ha venido marcada por la visita de Oriol Junqueras a Pedro Sánchez en Moncloa. El líder de ERC, un partido con una historia asesina, en particular en la era del alabadísimo Lluis Companys, ha conseguido una reforma express de la financiación de Cataluña bajo el principio de no dar ni un euro más de lo que se recibe.
“Todos ganan y nadie pierde”, ha concluido Oriol Junqueras. Pero hasta él, que es historiador, no muy ducho en economía, sabe que está mintiendo como un bellaco.
Lo que alguien gana, alguien lo pierde. Oiga, ¿y si nos cargamos las comunidades autónomas? Nos ahorraríamos algunos sueldos. Al menos, habría que reformar la Constitución para centralizar España
El Estado de las autonomías fue creado para que se siguiera ejerciendo la solidaridad entre regiones más ricas y menos ricas. Si un región con una renta per cápita elevada no da más de lo que recibe, no sólo es que una región más pobre, pongamos Canarias, reciba menos: es que además otras regiones ricas, como Madrid, tendrán que cubrir con Canarias lo que ya no le transferirá Cataluña.
Por lo tanto, si alguien gana alguien pierde. Salvo, claro está, que se siga fastidiando a todos con impuestos altos. Entonces sube la suma y puede reducirse un sumario mientras aumenta otro. Pero no creo que eso resulte agradable.
Oiga, ¿y si nos cargamos las comunidades autónomas? Nos ahorraríamos algunos sueldos. Al menos, habría que reformar la Constitución para centralizar España. Porque lo que está claro es que esto no puede seguir así, sin crear constantes agravios comparativos. Por ejemplo, la comunidad autónoma más solidaria con las demás, porque es la de más alta renta per cápita, no es Cataluña, sino Madrid.









