Como recogió ayer Hispanidad, la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso participó en un acto en México titulado 'Celebración por la Evangelización y el Mestizaje en México: Malinche y Cortés'. Ese título, ya de por sí -y encima nombrando a Hernán Cortés-, es ya todo un bofetón a la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, empeñada en que España pida perdón por llevar la civilización y el cristianismo a América. 

Además, Díaz Ayuso recordó la figura de Isabel la Católica, una mujer “libre y coherente que, desde su fe y amor profundo por España y por la Hispanidad, cambió la historia de Occidente”. Y defendió los cinco siglos de mestizaje entre España y México, caracterizados por la “esperanza, la alegría y las alianzas” frente a los “discursos del odio que dividen”. 

Y Díaz Ayuso acertó plenamente respecto a esto último, esos “discursos del odio que dividen”, porque acto seguido, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, los hizo suyos y se revolvió contra el homenaje a Hernán Cortés, contra Isabel la Católica y contra la propia presidenta de la Comunidad de Madrid: "Quienes reivindican a Hernán Cortés y sus atrocidades están condenados a la derrota", dijo la mandataria mexicana. 

Palabras que ya han sido contestadas desde el propio México por la líder del PP madrileño: “Ante quienes pretenden sembrar odio y discordia, nosotros defendemos el mestizaje y la unión y la libertad y la vida como los dos bienes más preciados que tiene el hombre".