
El nuevo plan de Fernando Grande-Marlaska, ministro de Interior... y uno de nuestros peores ciudadanos, lo explicaba mejor que bien Pablo Ferrer en Hispanidad: se trata de perseguir cualquier atisbo de libertad de expresión. Y ahora el Sanchismo, verdadero obseso liberticida, quiere aplicar los delitos de odio, no sólo a la libertad de prensa, es decir, usar esta figura absurda del odio, no sólo contra los periodistas, sino aplicarlo a las redes sociales, es decir, al periodismo ciudadano, traducido, al conjunto de la ciudadanía.
Pero claro, el plan contaba con un presupuesto inicial de 1,4 millones de euros, por lo que hay que darle seguimiento y qué mejor que informar anualmente de la marcha de los delitos de odio.
La presentación del informe ha corrido a cargo de Marlaska desde el Centro Tecnológico de Seguridad (CETSE): "Nuestro compromiso responde a la voluntad de no permitir que el odio erosione la convivencia". A Fernando se le veía preocupado porque en 2025 los delitos e incidentes de odio han sufrido un aumento del 23,6% respecto al año anterior. Hablamos de la cifra más alta desde que hay registros: 2.417 infracciones penales e incidentes de este tipo.
📊 Presentado el informe 2025 sobre delitos de odio: 2.417 incidentes, máximo de la serie histórica (⬆️23,6 %).
— Ministerio del Interior (@interiorgob) June 3, 2026
➡️ Las #FCSE esclarecieron el 65,6 % de los hechos.
🗣️Grande-Marlaska: "Nuestro compromiso responde a la voluntad de no permitir que el odio erosione la convivencia". pic.twitter.com/zaNUqJMGrt
El informe detalla que el incremento se ve prácticamente en todas las tipologías, con la única excepción de la discriminación generacional, que cae un 31%. Los delitos más frecuentes son los relacionados con racismo y xenofobia, con 934 casos, seguidos por los vinculados a la orientación sexual e identidad de género (571) y los de carácter ideológico (241), que son además los que más aumentan proporcionalmente.
Uno de los datos más llamativos es el fuerte incremento de los delitos vinculados a la islamofobia, que suben un 133%, junto al antisemitismo (+86,5%) y la disfobia -odio a los discapacitados- (+90%), aunque con cifras absolutas más reducidas. En el ámbito digital, el aumento de la islamofobia es especialmente significativo, con un crecimiento del 450% en redes.
A la postre, el delito de odio empieza y termina en censura para los buenos e impunidad para los malos. Constituye uno de los inventos más eficaces del Nuevo Orden Mundial (NOM) con fuerza de ley y penas fijadas por los tribunales. Delito de odio es confundir delito con pecado.
Y otra cosa más, 2.417 infracciones... ¿qué porcentaje del total de denunciar representa esa cifra? Nos explicamos, Marlaska es uno de los miembros del Gobierno que más ha negado la okupación: en una muestra de su infinito cinismo aseguró que las denuncias por okupación "no llegan ni al 1%"... de todas las denuncias y que por ello no eran importantes, mero simbolismo y un relato de la ultraderecha.Pero claro, solo en 2025, el número de denuncias por delitos de ocupación ilegal en España fue de 14.875 casos, a lo que hay que sumar casos de otros años que sigan sin resolverse en ese año, denuncias no efectuadas y los casos de inquiokupación. El ministro muestra la doble vara de medir de la izquieda: las okupaciones son un bulo, pero 2.417 delitos de odio son dignos de 1,4 millones de euros de presupuesto, varios efectivos y un informe anual.













