Como comentábamos en Hispanidad, habrá que esperar al propio viernes para saber si hay luz verde a alguno de los dos decretos Maricarmen. Todo depende de Junts, pero es curioso que, pese a que no se han aprobado, ya se han visto las consecuencias de ambos.

Es como lo que ocurre con la magia de la Ley de Vivienda, que solo ha agravado el problema. En este ocasión, los decretos sin aprobación han conseguido que la crisis empeore. Para entendernos, la crisis es de oferta, que no es suficiente para cubrir la demanda de pisos. Con la amenaza de los decretos, los portales inmobiliarios cifran en 2.000 los pisos que ya se han eliminado de las webs de alquiler. En solo 12 horas e insistimos, sin ninguna ley aprobada aún.

Además, patronales, portales y expertos inmobiliarios denuncian que la oferta de vivienda en alquiler caerá y lo cifran en 900.000 pisos los que pueden salir del mercado.

Falta de seguridad jurídica, protección al okupa y dificultades burocráticas son los ingredientes perfectos para el caos. Hay cuentas que, desde el humor, explican lo que se viene encima de las personas que buscan un piso.

Algo que el propio escritor Juan Soto Ivars vivió en primera persona.

Pero lo importante es que Maricarmen ha vuelto a su hogar, tras su paso por el hospital.