Sr. Director:
Un año más los cofrades gijoneses han celebrado la festividad de su santa patrona, Santa Águeda. Una joven virgen y mártir nacida en Catania, que teniendo, todas las cualidades para triunfar en la sociedad: joven, bella y rica, pretendida por numerosos varones que deseaban casarse con ella, prefirió sufrir los más terribles tormentos antes de renegar de la Fe en Cristo, como la proponía el cruel y sanguinario emperador Decio: entre los muchos tormentos que sufrió: azotes, llamas y hasta llegaron a cortarle los pechos.
El nombre de esta joven siciliana aparece en todos los calendarios romanos. Conforman el trío de mártires y vírgenes más celebrado: Ines, Águeda y Cecilia.
En la basílica del Sagrado Corazón y presidida por su Rector, Don Manuel Robles cronista oficial en La Nueva España de su barrio, las damas gijonesas de Santa Águeda, con sus vistosas y elegantes vestimentas originales, en procesión han celebrada una Santa Misa muy digna y muy emotiva, que ha concluido con reparto a los asistentes de las famosos galletas, con forma de los pechos femeninos. En recuerdo del martirio de su santa patrona.
Esta solemnidad se sigue celebrando en numerosas ciudades y pueblos España especialmente en Castilla- León y en Madrid. En algunos pueblos son las mujeres quienes en este día de santa Águeda ejercen la autoridad municipal, la festividad litúrgica destaca por su gran esplendor. Existen actos civiles en los que se invierten los papeles: el baile de las banderas para las mujeres y el acto de sacar a bailar a los hombres, por eso aún hoy los mozos consideran a santa Águeda como su patrona. Otro acto que aún se conserva en algunos lugares es el petitorio de dinero o productos alimenticios a los hombres. Era la fiesta por excelencia de la mujer. El gran antropólogo Caro Barola hace referencias a algunas celebraciones en las provincias de Zamora y Salamanca en donde las mujeres escogen a dos célibes (llamados zánganos) que asistían al baile y cenaban con las casadas.









