Rasgose el velo de la vida,
con la muerte que al hijo se llevaba.
Más aquella muerte que rasgaba
aquel velo, abría otro camino,
ampliando el horizonte de quien
miraba, a través de la cortina,
que ya, no acortaba su mirada.
Velo que la muerte desgarra,
ya no hay símbolos,
ya no hay ritos,
y puede ver el rostro cara a cara,
de aquel a quien el velo ocultaba.
Poeta pasmado
El Velo rasgado
Velo que la muerte desgarra, ya no hay símbolos, ya no hay ritos y puede ver el rostro cara a cara, de aquel a quien el velo ocultaba.
05/04/26 06:00
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por Javier Paredes. Catedrático emérito de Historia Contemporánea
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