“Tenemos una generación extraña: ponen a los hijos en la guardería, a los padres en el asilo y sacan a pasear los perros a las plazas”. La frase es de internet e ilustra muy bien lo que está sucediendo en España y en buena parte del Occidente presuntamente cristiano.

Este martes se celebra el Día mundial del Perro. En España hay 7,5 millones de canes registrados (la cifra supera los 9 millones si contamos a todos y supera los 15 millones si incluimos también gatos y otras mascotas), mientras que los niños menores de 4 años no superan los 1,7 millones. Ni siquiera alcanzamos a los perros contando lo niños hasta 14 años, ya que sólo son 6,3 millones).

El problema no es que haya muchos perros. Las mascotas aportan mucha compañía y seguridad a sus dueños. El problema es más profundo y lo explicó estupendamente el Papa Francisco: “No faltan perros y gatos, faltan hijos. El problema del mundo actual no son los niños que nacen, sino el egoísmo, el consumismo y el individualismo”. Y en otra ocasión afirmó: “Hoy vemos una forma de egoísmo. Vemos que algunos no quieren tener hijos. A veces tienen uno y ya, pero en cambio tienen perros y gatos que ocupan ese lugar. Esto puede hacer reír a la gente, pero es una realidad”.

¿Está claro?