Florentino Pérez es el más grande, aunque debe de andar muy necesitado de dinero. Tal y como se esperaba, Hochtief ha dado entrada a cuatro consejeros de ACS en lo que supone el control efectivo de la compañía. ¿Cuál ha sido la primera preocupación de los hombres de Pérez? ¿el modelo de gestión? ¿la marcha de la australiana Leighton y su 'profit warning'? Nada de eso: el dividendo.
ACS ha ido al grano y ha decidido aumentar el dividendo de 1,5 a 2 euros. Sin ningún disimulo, además, ya que se cobrará en 24 horas. No es que el panorama de la alemana se presente boyante, más bien al contrario. El mes pasado Leighton, filial australiana de Hochtief, advertía que su beneficio de 2011 será inferior a lo esperado (debido a las pérdidas en el aeropuerto en Brisbane, construcción en Melbourne y valor en libros del holding Habtoor Leighton Group).
Poco parece importar todo esto. Florentino Pérez quiere, como mínimo, defender su posición en Iberdrola, mantenerse frente a los intentos de disolución y realizar un nuevo ataque en cuanto sea posible. Para ello hay que sacar el dinero como sea.
Mariano Tomás
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