Decía Raúl Castro que él no ha sido nombrado mandamás de Cuba mientras agoniza su hermano Fidel (una década, poco más o menos) para instaurar el capitalismo en la Isla. Pues mire usted, ha sido nombrado precisamente para eso.

La revolución está muy bien pero hasta los cubanos se aburguesan y están hartos de pasar hambre. Lo que Raúl Castro va a poner en marcha es el sistema chino: un país y dos sistemas, esto es, una tiranía política y un sistema capitalista de libertades económicas.

En China usted no puede hablar (puede pensar, pero en silencio), no puede escribir, no puede rezar, no puede protestar, no puede reunirse, no puede tener hijos... pero sí puede comprar, vender, e incuso exportar: libertad económica, la única libertad.

Eso es lo que intentará Raúl Castro y como lo han hecho todos los países del bloque comunista. Ese es el Nuevo Orden Mundial (NOM): aborto y capitalismo. Des-moralización social a, partir de los cuales, todo el mundo a ganar dinero.

Ojo, que no hablamos de un economía próspera sino de unos rentistas prósperos. El capitalismo que abrazan chinos y abrazarán los cubanos -con el entusiasta apoyo de Occidente- es capitalismo financiero, capitalismo de rentistas. Ya saben, el especulativo y apalancado, el de la crisis. Especulativo porque pone a la economía real al servicio de la bolsa y al poder político al servicio de los bancos de inversión; apalancando, porque los negocios, en el modelo NOM, se hacen siempre con dinero de los demás. Lo que caracteriza al capitalismo financiero es que el poderoso nunca invierte sus propios ahorros, siempre comprar a crédito. Naturalmente, el pequeño, la familia, el autónomo, la pyme, no tiene esa capacidad de endeudamiento.

Insisto: el Nuevo Orden Mundial no es más que aborto y capitalismo, tiranía política y libertad económica. No tiene derecho a vivir pero puede enriquecerte en bolsa (mentira, sólo si juegas con ventaja).

Eulogio López

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