Tras la operación Bellsouth, la paz no ha llegado a Telefónica América. La filial chilena CTC afronta un sustancial recorte de tarifas, que, según responsables de la misma compañía, supondría una minoración de los ingresos del 13 por ciento. La reacción del mercado no se ha hecho esperar y desde que se produjera el anuncio, los títulos de CTC han caído un 23 por ciento.
El conflicto entre Telefónica y el Ejecutivo de Ricardo Lagos tiene otras víctimas porque CTC está participada por la operadora española en un 43,6 por ciento, pero Citigroup también participa en el 20 por ciento del capital, el BBVA con un 7 y el SCH con un 3. También los sindicatos son víctimas de la posición gubernamental porque desde el Ministerio de Telecomunicaciones chileno se argumenta que 1.300 puestos de trabajo resultarían "amortizables".