La Generalitat amenaza con retirar la licencia para enseñar al Loreto Abat

El decreto catalán de EpC es más radical que el estatal. Entre otras cuestiones, obliga a todos los centros, incluidos los concertados, a asumir los principios y valores de EpC en su ideario, lo que equivale a desnaturalizar a las escuelas católicas.

Esta es la razón por la que los padres de los colegios del CEU-San Pablo en Barcelona han objetado. También lo ha hecho la institución como tal. La Generalitat no sólo ha denegado la posibilidad de educar sino que ha enviado a inspectores educativos de manera permanente y ha amenazado con retirar la licencia para enseñar. Ojo: la amenaza no consiste en retirar el concierto, sino la licencia para enseñar. Un escándalo.

Como es lógico, el centro ha recibido los apoyos del Foro Español de la Familia, Foro Catalán de la Familia y de Profesionales por la Ética. Su responsable en Cataluña, Ramón Novella, informó ayer durante el transcurso de una conferencia sobre EpC que el decreto catalán había recibido ya cuatro recursos de padres afectados a los que se les ha denegado la posibilidad de objetar. Novella hace un llamamiento a los padres y educadores para que se movilicen ante un proyecto que -según reconocen en el mismo Ministerio- pretende formar en ideología a quien mantenga posiciones menos firmes. Mucho.