Uno de los aspectos importantes de la transparencia de la que presume el Gobierno consiste en no contestar. La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vogue decidió hacer ejercicio de cintura y no contestar a las preguntas de los periodistas. Que los plumíferos quieren saber cuál es la opinión del Ejecutivo sobre la polémica desatada por la no traducción de la Constitución Europea al valenciano, De la Vogue responde que no es lingüista.

Si los informadores queremos saber cuál es la posición del Gobierno sobre el indulto solicitado para el ex secretario de Estado de Seguridad, Rafael Vera, a petición del ex presidente del Gobierno, Felipe González, y varios ex ministros socialistas, la vicepresidenta señala que el Gobierno "no puede ni debe" anticipar su opinión. Por no decir, no ha detallado ni siquiera el cálculo de lo que podría tardar el tribunal sentenciador.

Más. Si los periodistas queremos saber si el Gobierno ha emprendido los lazos con PNV y CiU para poder sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado (PGE) en el Senado, De la Vogue responde que los presupuestos son "buenos". Y puestos a hacer demagogia, señala que se ha hecho un importante esfuerzo presupuestario en varias partidas, incluida Vivienda. Hombre, en Vivienda, precisamente no se ha debido de hacer demasiado esfuerzo cuando la ministra de los líos ha tenido que posponer su Plan de Vivienda por falta de dotación presupuestaria.

Es igual, la vicepresidenta no contesta: "Estamos intentando pactar e introduciremos todas aquellas enmiendas que mejoren el texto de la ley sin afectar al proyecto impulsado por el Gobierno". Y ya puestos, tampoco ha querido contestar a quien le preguntaba si el Gobierno incrementaría la dotación presupuestaria en la lucha contra la malaria, tal y como exigen diversas ONGs. "Habrá muchas enmiendas a los presupuestos, muchas de ellas en materia de cooperación y las estudiaremos", señaló la portavoz del Gobierno.