Hay trabajos que convierten a quienes los ejercen en seres invisibles, es el caso de las asistentas del hogar, tan necesarios en las sociedades desarrolladas donde el hombre y la mujer trabajan fuera de su domicilio. Val es una mujer humilde que abandonó su casa, en una pequeña ciudad de Brasil, para trabajar para una familia acomodada en Sao Paulo. Llevando una vida austera, ha conseguido con sus ingresos que su hija recibiera una educación esmerada al mismo tiempo que criaba "como una segunda madre" al hijo de sus jefes, Fabinho. Val siempre ha sentido remordimientos de no haber estado al lado de su pequeña Jessica en los momentos más trascendentales, pero la llegada a la ciudad de su hija (para presentarse a la Selectividad) puede ser la oportunidad de recuperar el tiempo perdido. No obstante, la ambiciosa  Jessica viene con ideas nuevas que nada tienen que ver con el "status quo" en el que habita su madre. De hecho, su presencia trastocará y pondrá en peligro el orden de poderes de la casa. En este drama de personajes y relaciones humanas, brilla con luz propia la actriz Regina Casé, que emociona encarnando a la bondadosa y sacrificada Val, incapaz de distinguir entre "vocación de servicio" y servilismo, algo de lo que se aprovechan sus jefes. Esta mujer representa perfectamente a tantas trabajadoras del hogar en las que aflora el sentimiento maternal ante los niños ajenos porque añoran a sus propios vástagos. La película, narrada con gran sensibilidad, habla de los prejuicios sociales pero interesa, fundamentalmente, por la categoría moral de su protagonista que consigue la empatía de cualquier espectador. Para: Los que les gusten los dramas de calado emocional Juana Samanes