• El gigante nipón encaja mal el retroceso de ventas en EEUU, su principal mercado, y su beneficio cae un 25%.
  • La multinacional germana supera a Toyota por los pelos (13.000 vehículos), aunque gana la mitad.
  • Los dos fabricantes tienen el mismo problema del sector: la caída de la demanda.
  • Toyota hace sus planes en el ajuste de costes pero se estrella por la apreciación del yen.
El morbo de los resultados hasta septiembre de Toyota está en el paralelismo con los de Volkswagen y su permanente disputa por el trono en el sector del automóvil. El balance es desigual en beneficios y ventas. Pero en lo último, la ventaja la toma el grupo alemán, que sólo superó a Toyota en el primer semestre de 2015. Ahora bien, a los dos les aqueja la misma pena: la caída generalizada de ventas, un problema común en el sector. Así las cosas, Volkswagen ha vendido 5,12 millones de vehículos entre enero y julio ( 1,5%), último periodo computable, frente a los 4,99 millones de unidades (-0,6%) de Toyota. Otra cosa son los beneficios. Ahí la ventaja es clara de Toyota, que ha ganado un 24,8% menos al cierre de su primer trimestre, hasta 8.207 millones de euros, con una caída mayor (-28,9%) de su resultado bruto de explotación (10.152 millones de euros). Mantiene, no obstante, su previsión de ganar 13.444 millones en el conjunto del ejercicio, que concluye en marzo de 2017. El cálculo, a pesar de la mejora del 6,9% en agosto, supone una caída anual del 33%. Volkswagen, por su parte, sigue herido por el escándalo de las emisiones, que le ha supuesto tener que provisionar miles de millones de euros y perfilar una estrategia hasta 2015. Hasta septiembre, el beneficio fue de 5.915 millones, un 48% más. ¿Razón? La menores provisiones (2.620 millones frente a las 6.855 millones en 2015). Al margen del pulso entre los dos fabricantes, una cosa está clara: Toyota sufre por dos vías, el retroceso en ventas y la penalización por la apreciación del yen frente al dólar y el euro. Lo primero es tendencia del sector; lo segundo coyuntural, pero la mordida en el resultado ha sido de 4.900 millones de euros, que no ha podido contrarrestar con el ahorro de costes (1.951 millones de euros). La volatilidad en el mercado de divisas afecta a los exportadores nipones en general, y en especial a los fabricantes del automóvil. Pero llueve sobre mojado en el caso de Toyota porque las ventas en su principal mercado, Estados Unidos, han retrocedido un 0,9% (1,4 millones de vehículos) y no han podido compensar los avances en Japón y Asia (segundo y tercer mercado). Rafael Esparza