El pasado ejercicio marcó un antes y un después en Cellnex, no por las pérdidas de 361 millones de euros, 13 veces superiores a las de 2024 (28 millones), sino por todo lo demás. Los ingresos aumentaron un 5,8%, hasta los 4.000 millones de euros, el Ebitda ajustado creció un 7,1%, hasta los 3.300 millones y, lo más significativo, el flujo de caja libre recurrente aumentó un 11,5%, hasta los 1.944 millones.
Unos números “impresionantes”, según el consejero delegado, Marco Patuano, que sólo se vieron empañados por las pérdidas citadas anteriormente. Tranquilos, porque se debieron a extraordinarios -deterioro de activos y el ajuste de plantilla en España-, que no se repetirán en 2026. Por eso, la compañía confía en ganar dinero este año.
El otro gran reto de Cellnex es la deuda. Todavía queda mucho trabajo por delante, pero se van cumpliendo los objetivos previstos. Así, el ratio de deuda neta / Ebitda se redujo desde el 6,39 al 6,28 veces, y se habría reducido aún más, hasta el 5,96 veces, si la compañía hubiera destinado el dinero de la recompra de acciones a reducir todavía más la deuda. No pasa nada, porque esta transformación consiste, precisamente, en la capacidad para adelantar el retorno al accionista sin descuidar todo lo demás, incluida la reducción de la deuda.
Sobre esa remuneración al accionista, Cellnex finalizó, con un año de antelación, el programa de recompra de acciones por valor de 1.000 millones de euros. Además, en enero de este año inició el pago de dividendos con el primer tramo del compromiso anual de 500 millones de euros. Todavía es poco, pero menos da una piedra y más daño hace. El compromiso es aumentarlo un mínimo de un 7,5% en 2027 y 2028.
El mercado así lo ha entendido, y la cotización de Cellnex sube ligeramente este viernes alrededor de un 1% frente a un Ibex en rojo, un 0,1%. En lo que va de año, Cellnex se ha revalorizado un 14,5%, aunque en los últimos doce meses sus acciones han caído un 7%.
“Estamos en una posición excelente para aprovechar todas las oportunidades de inversión, que estamos convencidos que se darán en el mercado español y en todos los mercados donde operamos en Europa”, afirmó Patuano durante un encuentro con la prensa para presentar los resultados. Según el CEO, hacen falta unos 100.000 millones de euros de inversión en infraestructuras de telecomunicaciones, en Europa. “No es un tema únicamente económico. Esto va a marcar el futuro de nuestro continente”, señaló.










