
El mundo de las reclamaciones bancarias volvió a la normalidad durante 2025, tras reducirse significativamente las reclamaciones relacionadas con los gastos hipotecarios, que provocaron un repunte importante en 2024. Las sucesivas sentencias del Tribunal Supremo acerca de los plazos para reclamar los gastos hipotecarios fueron la clave, como era de esperar.
Concretamente, el Banco de España registró 30.970 reclamaciones, un 45% menos, de las que admitió a trámite el 35%, esto es, 10.856, según la Memoria de Reclamaciones presentada este martes en la sede del BdE de Barcelona. Efectivamente, el supervisor sólo atendió a un tercio de las presentadas, pero fue, principalmente, por no tener competencias sobre lo reclamado por los clientes bancarios.
El 31% de las reclamaciones fueron por tarjetas, el 29% por cuentas, transferencias y adeudos y el 22% por hipotecas, que en 2024 lideraron el ranking.
En cuanto a las entidades, Caixabank, BBVA y Santander fueron las que recibieron más reclamaciones (el 52% del total), algo lógico si tenemos en cuenta que son las que tienen mayores cuotas de mercado. La que sí escaló dos posiciones -de la sexta a la cuarta- fue ING.
Más de la mitad de las reclamaciones se resolvieron a favor del cliente, bien mediante acuerdo previo entre las partes (33%), bien mediante la emisión de un informe favorable al reclamante (20%). En el otro lado de la moneda, el 40% de las que se resolvieron a favor de la entidad.
De cara a 2026, el BdE ha observado un incremento de reclamaciones superior al 50% durante el primer cuatrimestre. Si se mantiene esta tendencia, el volumen de reclamaciones de este año podía situarse en las 40.000, que son muchas. El incremento responde, principalmente, a asuntos relaciones con el fraude, según el BdE.









