
Una encuesta del centro de pensamiento Foro Oficial de Instituciones Monetarias y Financieras (OMFIF), entre 20 expertos en política monetaria, ha decidido que el sustituto de Christine Lagarde como presidente del Banco Central Europeo (BCE) debería ser el español Pablo Hernández de Cos, que en su día fuera gobernador del banco de España y hoy es director general del Banco Internacional de Pagos de Basilea (BIS), el banco de bancos centrales.
Pablito el joven era un rojo de mucho cuidado, cuando el Cojo Manteca andaba destrozando carteles luminosos por las calles de Madrid. Pero ha cambiado mucho.
Y lo que más ha cambiado es que Pablo Hernández de Cos ha obtenido, por fin, el apoyo de Moncloa para presidir el BCE.
El exgobernador del Banco de España exige que se respete su independencia pero, al tiempo, respeta la independencia del Parlamento
Hasta ahora, el Sanchismo tenía paquete a don Pablo. Sí, de origen rogelio, pero en presente un tipo serio al que las tontunas del Gobierno nunca impresionaron demasiado. Los diputados sumaritas y podemitas arremetieron contra él pero él nunca se arredró.
El exgobernador del Banco de España exige que se respete su independencia pero, al tiempo, respeta la independencia del Parlamento. Los socialistas se quedaron muy impresionados cuando les espetó: yo no tengo que hacer las leyes, eso es cosa suya, Para luego explicar que él era el Pepito Grillo, encargado de decirles cuándo y dónde podía fallar su política económica.
Oficialmente, Lagarde se mantendrá en su puesto hasta octubre de 2027 pero nadie cree que culmine su mandato
En todo caso, el prestigio del candidato español es importante, y Carlos Cuerpo es menos rencoroso que Nadia Calviño, que no le perdonaba alguna de sus diatribas anti-gubernamentales cuando era gobernador.
En suma, Cos tiene un lado bueno y otro malo: el bueno es que es un gran monetarista, el malo es que es un monetarista. Técnicamente sabe utilizar la cantidad de dinero en circulación con maestría. Si digo que lo malo es que es monetarista me refiero a que la regla de oro de los bancos centrales, -subir los tipos cuando repunta la inflación- está ahora mismo sometida a revisión. La inflación del siglo XXI más que con la cantidad de dinero en circulación tiene que ver con la capacidad de producción y distribución de los productos, sobre todo, los de primerísima necesidad: alimentos, energía y vivienda.
Oficialmente, Christine Lagarde se mantendrá en su puesto hasta octubre de 2027 pero nadie cree que culmine su mandato. Por eso, se multiplican las quinielas y año y medio antes de su culminación y todo el mundo está barajando la maquinaria sucesoria.








