En este contexto de crisis mundial que vive el vehículo, Iveco Group ha tenido un año 2025 “desafiante”, como lo ha calificado su CEO, Olaf Persson, quien está orgulloso del desempeño del equipo y de su adaptación “para responder a los desafíos, al mismo tiempo que avanzamos en nuestras dos transacciones extraordinarias”. Y es que ha registrado menores ingresos y beneficio en su último año como empresa, antes de pasar a manos del grupo indio Tata Motors y convertirse en una filial del mismo.

La compañía italiana está controlada aún por la familia Agnelli a través de su vehículo de inversión Exor, al igual que sucede en Stellantis, Ferrari y CNH Industrial (grupo que ya sólo se dedica a vehículos de maquinaria agrícola y de construcción). Las dos transacciones a las que se ha referido Persson y que se cerrarán próximamente son: por un lado, la venta de su división de defensa (es decir, sus blindados) a la compañía italiana Leonardo por 1.700 millones de euros; y por otro, la compra del resto de Iveco (o sea, sus vehículos industriales -autobuses y camiones- y comerciales -furgonetas-) al grupo indio Tata Motors por 3.800 millones.

Ambas operaciones se anunciaron el pasado verano y el CEO ha señalado que la venta de la división de defensa se cerrará el próximo marzo, tras votarse en una Junta General Extraordinaria de Accionistas, y conllevará el reparto de un dividendo extraordinario de entre 5,5 y 6 euros por acción en abril. Respecto a la OPA de Tata Motors, la previsión es que finalice en el segundo trimestre del año.

Vayamos a los últimos resultados de Iveco correspondientes a 2025, que no han sido buenos. Los ingresos han descendido un 7%, a 13.400 millones. Por su parte, el beneficio operativo (ebit) ha pasado de 892 millones a 645 millones y el margen ebit ajustado ha sido del 4,8%. Y el beneficio neto ajustado ha bajado desde los 520 millones obtenidos en 2024 a 312 millones. Las menores cifras se explican, en gran parte, por la disminución del mercado europeo tanto para vehículos comerciales ligeros como para camiones pesados, así como por el retraso en el aumento gradual de la producción de autobuses en su planta de Annonay (Francia); ambos aspectos han afectado a sus volúmenes, rentabilidad y flujo de caja libre, a pesar de la disciplina de costes y de acelerar su Programa de Eficiencia. 

Recuerden que Iveco se escindió de CNH Industrial el 1 de enero de 2022, aplicando el ‘esquema Villalonga’ (el mismo que aplicó Juan Villalonga cuando presidía Telefónica, bajo el principio infundado y anglosajón de que la suma de las partes vale más que el todo). Iveco tiene dos plantas en España, situadas en Madrid y en Valladolid, que en los últimos años han sufrido algún ERTE ante los ajustes de producción, como otras empresas del sector.