ING publicó este jueves sus cuentas de 2025, un ejercicio que no pasará a la historia ni por bueno ni por malo. El margen de intereses se resintió tras la bajada de tipos del BCE y se redujo un 2,3%, hasta los 14.681 millones de euros. Son 342 millones menos que en 2024, una caída compensada por el crecimiento del 14,8% de las comisiones, que alcanzaron los 4.602 millones, esto es, 594 millones más que en 2024.
Al final, los ingresos del banco aumentaron un 1,9% y alcanzaron los 23.035 millones de euros, insuficiente para cubrir el aumento de los costes, que subieron un 3,8%, hasta los 12.583 millones. Es decir, ING ingresó 420 millones más, pero gastó 462 millones más que el año anterior.
Así las cosas, el beneficio bruto fue de 10.451 millones, un 0,4% inferior al del año anterior. El beneficio neto se redujo un 1%, hasta los 6.327 millones.
La cotización en bolsa del banco holandés apenas se inmutó este jueves, tras la publicación de los resultados. Pasado el mediodía, las acciones subían un 0,4%. En lo que va de año, los títulos de ING se han revalorizado un 1,8%.











