El Consejo General de Economistas de España (CGE) ha presentado hoy el Informe correspondiente al primer semestre de 2026, elaborado por la Comisión Financiera y el Servicio de Estudios del CGE.  

El informe vaticina un crecimiento de la economía española del 2,4% para este año, frente al 0,9% previsto para la eurozona por la Comisión Europea.

Respecto a la inflación, el estudio la sitúa este año en el 2,9%; la tasa de paro alcanzará el 9,8; el déficit público el 2,4% del PIB; y la deuda pública el 99,2%.

"La inflación ha repuntado durante el semestre, impulsada principalmente por el encarecimiento de la energía, y persiste el riesgo de que sus efectos se trasladen al resto de los bienes, los servicios y los salarios. La afiliación se mantiene en máximos y el paro registrado ha bajado de 2,3 millones de personas, aunque el aumento de la población activa limitará el descenso de la tasa de desempleo", explica la nota de prensa del CGE. 

El informe destaca "la fortaleza de la demanda interna, el empleo, el turismo y los servicios de alto valor añadido". Sin embargo, alerta de "una menor aportación del sector exterior, del crecimiento del gasto público por encima de la economía y del aumento de los costes laborales, factores que pueden erosionar la competitividad si no van acompañados de mejoras de productividad", señala en la nota de prensa el CGE.

Durante la presentación del informe, la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla, destacó que “la economía española sigue creciendo y consolidándose como una de las más dinámicas de Europa, tal y como reconocen los principales organismos internacionales”. Además, señaló que “nuestro objetivo es que este crecimiento se traslade en beneficios tangibles para los hogares, los ciudadanos y las empresas. Estamos trabajando por un modelo económico que mejore el poder adquisitivo, reduzca las desigualdades, continúe generando empleo de calidad y siga impulsando la internacionalización como palanca de competitividad”. 

Por su parte, Miguel Ángel Vázquez Taín, presidente del Consejo General de Economistas de España, ha querido recalcar que “la economía española sigue manteniendo una capacidad de crecimiento superior a la de nuestro entorno, pero muestra señales de pérdida de impulso; no creo que estemos ante un cambio de ciclo, aunque la incertidumbre internacional, el aumento de los costes y la menor confianza aconsejan no caer en la complacencia. Es el momento de impulsar medidas que refuercen la productividad, la seguridad jurídica, la inversión empresarial y el desarrollo de vivienda, y que consoliden la diversificación energética y comercial”.

De su lado, Salustiano Velo, coordinador del Observatorio Financiero, ha apuntado que “en el contexto europeo, España continúa situándose entre las economías de mayor crecimiento de la UE, apoyada principalmente en la demanda interna, el dinamismo del mercado laboral y la buena evolución del turismo y de los servicios de alto valor añadido. Todo ello permite mantener un crecimiento por encima de la media europea. Cabe reseñar también que el mercado laboral continúa ofreciendo señales favorables”.