
Decíamos que a la vista de las matriculaciones de turismos, España había logrado escapar de la crisis mundial del automóvil en 2025, pero no de la colonización de las marcas chinas... Eso sí, el gigante asiático no invierte a lo grande, sino que prefiere vender a producir en nuestro suelo,... y sólo nos da lo que se puede considerar como ‘bisutería’: ensamblaje de baterías y coches que fabrica en China... y alguna sede.
Ahora se puede ver en el grupo automovilístico chino Chery, que es de propiedad estatal y donde otro grupo estatal (SAIC Motor, dueño de las marcas MG y Maxus) es dueño del 20% de su capital. Chery ya lleva un tiempo presente en España, en especial, vendiendo coches de las marcas Omoda y Jaecoo, que cerraron 2025 con 13.963 y 9.728 turismos matriculados, respectivamente, unas cifras que se han incrementado un 7,9% y un 785% frente a las obtenidas en 2024. A estas dos marcas se sumará este año una tercera llamada Lepas.
Al mismo tiempo, Chery se convirtió en socio de la empresa española EV Motors para hacer resurgir la marca Ebro y volver a producir vehículos en la antigua fábrica que el grupo japonés Nissan tenía en la Zona Franca de Barcelona y que cerró en diciembre de 2021. En concreto, Ebro pertenece en un 60% a EV Motors y en 40% a Chery, y en la citada planta barcelonesa ya han empezado a producir varios modelos de la marca Ebro (el s700, el s800 y el s400). A pesar de tener a Chery como socio industrial, EV Motors, que tiene como presidente a Rafael Ruiz y como CEO a Pedro Calef, defiende que el origen, la gestión y el diseño son españoles. Además, hace unas semanas, la gestora Magallanes ha entrado en su capital, haciéndose con un 3,24%.
Al conocerse los resultados de Ebro EV Motors del primer semestre de 2025, en los que los ingresos se dispararon un 817%, pero no fue suficiente para lograr rentabilidad (su resultado bruto de explotación -ebitda- fue de -18,8 millones de euros y tuvo unas pérdidas netas de 18,3 millones), se optó por ser más realista. Así, Ebro EV Motors rebajó su previsión de producción y de ventas, y también retrasó el plan de fabricación de las marcas chinas Omoda y Jaecoo para principios de 2026. Eso sí, a finales del pasado noviembre, en una entrevista en Expansión, el propio Ruiz anunciaba que será algo más tarde: “Produciremos el primer coche de Omoda a mediados de 2026”.
Sin embargo, conviene poner los puntos sobre las íes. Y es que estas dos marcas del grupo Chery no producirán coches en la planta de la Zona Franca de Barcelona, sino que sólo los ensamblarán, es decir, montarán aquí los coches que se fabriquen en el gigante asiático. Esto es similar a lo que hará el grupo europeo Stellantis (fruto de la fusión del francés PSA y el italo-estadounidense FCA Chrysler en enero de 2021) con la gigafábrica de baterías que levantará junto a la planta de fabricación de vehículos que tiene en Figueruelas (Zaragoza). En dicha gigafábricas sólo se ensamblarán baterías... que se producirán en el gigante asiático y se exportarán desmontadas a nuestro país, un proyecto que ha recibido ayudas públicas... y cuyas obras las han empezado a realizar miles de trabajadores chinos. Y por cierto, Stellantis tiene al gigante asiático en su accionariado (el grupo Dongfeng figura como accionista minoritario, con aproximadamente el 1,7% del capital) y creó la marca conjunta Leapmotor con la empresa china del mismo nombre... y al capital de esta última se ha incorporado el grupo chino -participado por el Estado chino- FAW.
Ahora Chery ha anunciado que instalará su sede europea en nuestro país, en concreto, en Barcelona... y presume de que será el primer centro de decisión del motor en España. No hay que perder de vista que en el sector del automóvil español, las marcas asiáticas llevan años prefiriendo vender que producir aquí: así se puede ver en los casos de la japonesa Toyota, las surcoreanas Hyundai y Kia, y ahora también la multitud de chinas que han irrumpido (MG, BYD, Omoda, Jaecoo,...). Asimismo, cabe referir que lo que sucede en nuestro país es una muestra más de la colonización económica por parte del gigante asiático que se puede ver en el resto de Europa: tras MediaMarkt, Wallapop y los muñecos Labubu, ahora Puma podría convertirse en una nueva prueba de dicha tendencia porque interesa a las chinas Anta Sports y Li Ning. Eso sí, el proveedor automovilístico Ficosa se ha convertido en una excepción al suponer un ejemplo de descolonización empresarial en el sector del automóvil: ha salido el grupo japonés Panasonic y la familia Pujol ha recuperado el 100% del capital.
Por cierto, este jueves, Ebro ha lanzado la campaña ‘Volvamos a bailar’, con la que quiere hacer un homenaje a la recuperación del empleo (1.052 personas quisieron recuperar su antiguo trabajo) y a los sueños que vuelven con el resurgimiento de esta marca que tiene más de 70 años de historia... y que ahora tiene como socio industrial al grupo chino Chery.












