La periodista Luisa Alli es hija del que fuera presidente de la Comunidad Foral navarra, Cruz Allí. No ha trabajado en información pero sí en Comunicación: ha sido portavoz del Grupo Vocento, de IKEA... ahora trabaja como directora adjunta a la Presidencia de la Fundación Telefónica, es decir de don Enrique Goñi.
Traigo a colación su nombre porque resulta un ejemplo paradigmático de lo que está ocurriendo en Telefónica. Ahora mismo, Luisa Alli, número dos de la Fundación Telefónica se ha convertido en el punzón con el que su jefe, presidente de la Fundación Telefónica, Enrique Goñi, intenta alcanzar la Presidencia... y así entramos en el escenario de máxima actualidad de la operadora.
A pesar de la multimillonaria indemnización que le ha ofrecido el presidente Marc Murtra, Javier de Paz se niega a abandonar la compañía: sería como certificar su imputación judicial a cuenta de su amigo ZP
Veamos: ahora mismo, a sus 65 años, Goñi aspira a convertirse en presidente de Telefónica. Ejerce un control no poco relevante sobre la compañía, a pesar de que su cargo como presidente de la Fundación ni mucho menos le capacita para ello.
Goñi opera desde Criteria, máximo accionista de Telefónica, pero su cargo en el grupo de inversión de Caixa es más institucional que ejecutivo. Hoy, presuntamente junto a Marc Murtra, trata de que Telefónica transite el arduo camino de pasar de ser una empresa ligada a La Moncloa a ser una compañía ligada al Partido Popular... que se supone gobernará España dentro de unos meses, con permiso de 'la ley de nietos'.
El antiguo director general de Caja Cívica, y antes de Caja de Ahorros de Navarra, fue salvado por la Caixa pero Goñi no se jubiló: se reincorporó en Caixa. Además, es cierto que Goñi tiene interlocución con Sánchez. Él asegura que el presidente del Gobierno tiene su amistad pero no su voto. En todo caso, ahora mismo, Goñi trabaja, presuntamente, junto con Murtra y para neutralizar al vicepresidente Carlos Ocaña y... a Javier de Paz.
Eso sí, resulta que Marc Murtra también es amigo de Pedro Sánchez, es hombre del PSC y, además, es miembro del patronato de Fundación Caixa. Marc Murtra asegura -lo aseguró recientemente ante un grupo de periodistas- que la llegada del PP a La Moncloa no le preocupa, pero lo cierto es que Feijóo no le ama. Es más, Murtra se engaña si piensa que el PSC, Salvador Illa, y, por tanto, Moncloa, por tanto Pedro Sánchez, estarán con él hasta el final. De ahí surgen las ilusiones de Goñi. En todo caso, olvida que, ahora mismo, el Sanchismo lucha por su supervivencia y no admite sino fidelidades perrunas y lealtades caninas. De otra forma, preferirá morir matando.... y también olvida que Sánchez no tiene amigos.
Pero hay más nombres que se disputan el poder en Telefónica. Por de pronto, a los de Enrique Goñi y Marc Murtra habrá que añadir los de los precitados Javier de Paz y Carlos Ocaña. Si Goñi se postula como sustituto de Murtra cuando llegue el PP, Carlos Ocaña defiende que cuenta con el apoyo de Sánchez y de Florentino, que por ahora no está en Telefónica... pero podría estarlo en cuanto Feijóo llegue al poder.
Mientras la operadora afronta otro 'matchball': los resultados del primer semestre. Jibarizar -venta de Hispanoamérica- no basta y continúan faltando ingresos. Y, desde luego, nadie confía en que Emilio Gayo supla esta carencia
Queda Javier de Paz que, a día de hoy, desde Movistar+ todavía manda más que un mariscal. A pesar de la multimillonaria indemnización que le ha ofrecido el presidente Marc Murtra por marcharse, el amigo de ZP se niega a abandonar la compañía: sería como certificar su imputación judicial a cuenta de su amigo, el joyero.
Y mientras se suceden todas estas peleas por el poder, la operadora afronta otro 'matchball': los resultados del primer semestre. Porque jibarizar la compañía no basta... y continúan faltando ingresos. Y, desde luego, nadie confía en que el CEO, Emilio Gayo, supla esta carencia.











