Hace unos días, Ditte Juul Jorgensen, directora general de Energía de la Comisión Europea, pidió a España rebajar los impuestos de la luz y refiriera que había margen para hacerlo, por ejemplo, en el IVA. Ahora son las eléctricas las que han insistido en que se elimine el impuesto del 7% a la generación, según recoge Cinco Días.

Y lo hacen después de que Portugal haya eliminado un tributo similar, recientemente. Cabe recordar que en nuestro país dicho gravamen se aprobó a finales de 2012, siendo ministro Industria, Energía y Turismo, el pepero José Manuel Soria, para gravar con un 7% los ingresos por producción eléctrica… y hacer frente al elevado déficit de tarifa que disparó el socialista José Luis Rodríguez Zapatero con sus generosísimas primas a las energías renovables y que a día de hoy seguimos pagando y encima, ha provocado laudos y ¡hasta embargos! En el primer trimestre de 2024 y en el segundo, dicho impuesto se redujo un 50% y un 25%, respectivamente, pero después volvió su estado original.

Ahora, se prevé que el Ministerio de Hacienda ingresará unos 2.000 millones de euros este año por dicho gravamen… y ya saben que a su titular y vicepresidenta primera, María Jesús (Marisu) Montero, no le gusta renunciar a ningún euro. Y mucho menos lo hará al tener Presupuestos prorrogados y con el gasto público que han disparado los tres gobiernos consecutivos de Pedro Sánchez y de los que ella ha formado y forma parte… al menos, hasta que salga (o no) al ser la candidata a las elecciones autonómicas de Andalucía dentro de unos meses. Y ya ha empezado a hacer campaña con una criticable escena ante el trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba). 

Es cierto que el impuesto del 7% a la generación se traslada a los consumidores, pero las eléctricas se quejan de que no siempre pueden cargarlo al precio final de la factura y se niegan a seguir recaudándolo. Por tanto, si se elimina, los consumidores ahorrarían algo de dinero en su factura eléctrica, algo que les vendría muy bien ante las subidas de tantos productos y servicios, destacando el de los alimentos desde que Sánchez llegó a La Moncloa en 2018 y también el de la vivienda, al tiempo, que los contribuyentes han ido perdiendo poder adquisitivo. Asimismo, al eliminar el citado tributo, se rebajaría el precio del pool hasta un 6%… y podrían crecer las exportaciones de luz a Portugal y Francia, y se reducirían un 17% los vertidos de renovables.

Tanto las grandes eléctricas como los clientes se han quejado en más de una ocasión de que el impuesto del 7% a la generación se creó para sufragar una deuda eléctrica que se preveía liquidar en 2028, y que conlleva el pago de los intereses correspondientes. Sin embargo, ahora parece que se cerrará dicha deuda a finales de 2027, porque cerró en 5.727 millones en 2024, según los últimos datos de la CNMC; y después bajó a 2.390 millones en 2025 y acabará este año en 1.883 millones, como recoge la orden ministerial de cargos del sistema eléctrico para este ejercicio. Veremos qué sucede... y si el Gobierno Sánchez (y especialmente, Marisu Montero) acceden a la petición que llega desde Ditte Juul Jorgensen y desde las eléctricas. 

Y ojo, no se pueden olvidar en Moncloa de que es urgente invertir en las redes eléctricas, algo que han advertido muchas voces, entre las penúltimas están las de Ditte Juul Jorgensen y Bill Gates. Y también lo han hecho muchas energéticas españolas y portuguesas (concretamente, ACS, EDP, Galp, Iberdrola, Moeve, Naturgy, Repsol y Técnicas Reunidas) desde el Foro Económico Mundial que se está celebrando en Davos (Suiza).