Como con un ex ministro de la UCD, de muchos años y mente clara. Me dice que España ha caído en una postración como él no recuerda en su ya larga vida.

El Zapaterismo ha resultado, en efecto, una plaga para España: ha destrozado la economía para una generación, nos ha devuelto a las dos Españas de 1936, no hay relevo generacional y su sonrisa…

-Mister Bean -apunto yo, siempre tan erudito-.

-…no esconde sino un resentimiento sin límites y una obsesión inquebrantable de poder.

-Pero no -argumento-. España es un país aburguesado, ya no estamos en 1936.

-Lo mismo se decía del mundo árabe: inamovible durante décimas. De pronto, salta una chispa…

-Sí, pero esto es Europa -me resisto-.

-Como Grecia, que también es Europa.

Me quedé sin argumentos. En efecto, ¿cuál será la chispa? Entonces me acuerdo del terremoto de Lorca (Lorca), que ha provocado al menos nueve muertos. Y pienso que hay chispas racionales y chispas naturales, y que cualquiera de ellas puede prender en un país postrado. Hasta un terremoto puede ser esa chispa y, en un país poco acostumbrado a los terremotos, puede ser la gota que desborde un vaso ya rebosante de hastío.

Un terremoto no es nada peor que un terremoto con 5 millones de desesperados y en un país poco acostumbrado a las catástrofes naturales, puede resultar mortal.

Eulogio López

[email protected]