La única medida concreta ha sido la restricción a la entrada de biodiésel argentino

Entre las medidas adoptadas por el Gobierno para sancionar a Argentina, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría ha anunciado que se ha firmado una orden a propuesta del ministro de Industria por la cual se asignarán cuotas de biodíesel en las plantas españolas. Ello limitará la entrada del producto refinado procedente de Argentina.

Esta orden, ha señalado Saénz de Santamaría, "tiene por objeto un apoyo a las operaciones de refino de biodiésel por parte de las empresas españolas y comunitarias, y busca colocarlo en una situación adecuada para poder ofrecer el biodiésel en condiciones competitivas".

Con la medida se matan dos pájaros de un tiro. Desde hace tiempo la industria española de biodiésel pedía a la administración mayores apoyos. El mes pasado, sus representantes pidieron a Bernat Soria que publicara la normativa de asignación, con el fin de frenar la competencia que, según fuentes del sector, consideraban desleal por parte de países como Argentina.

Asimismo, Saénz de Santamaría ha manifestado, al ser preguntada al respecto, que "nos hubiera gustado que los socialistas nos hubieran apoyado en la votación la supresión del trato de favor que tenía el país americano en su relación arancelaria con la Unión Europea". La propuesta ha contado con el voto en contra del Partido Socialista al completo, incluyendo a los parlamentarios socialistas. "No es momento para buscar diferencias", ha añadido, y más cuando en España los socialistas "habían mostrado su total apoyo al Gobierno".

No comprende la vicepresidenta los motivos por los que "otros muchos parlamentarios de otras nacionalidades nos han apoyado en la medida de las preferencias los aranceles" y los socialistas españoles no lo han hecho. No me corresponde a mí dar explicaciones. Soraya Saenz de Santamaría ha señalado que es el momento de trabajar todos los intereses de los pequeños accionistas de Repsol.

La vicepresidenta ha agradecido y destacado el enorme apoyo y respaldo internacional que está recibiendo nuestro país de Europa, Hispanoamérica y Estados Unidos tras la expropiación de YPF a Repsol por parte del gobierno argentino.

Sara Olivo
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