• Según Ana Baschwitz, experta en low cost, la aerolínea ofrece viajes a nueve euros que llegan a costar 125 euros si se paga con tarjeta de crédito.
  • Y además, denuncia que si se utiliza la modalidad de 'privi' al pagar con tarjeta, el cliente tendrá que abonar de por vida un recargo de 13 euros si no se molesta en cancelarlo.  
  • Las azafatas incomodan a los pasajeros durante el vuelo animándoles a participar en juegos de azar.
  • La compañía que extorsionó a la Generalitat con los vuelos a Girona no cobra -de momento- por utilizar el baño, pero sí por llevar ensaimadas.
  • Fueron los primeros en poner recargos a la emisión de billetes, al peso del equipaje, por la reserva, etc…
  • A ello hay que añadir el escándalo de los requerimientos de prioridad para aterrizar, ya que suelen volar con el menor combustible permitido, para ahorrar.
  • Michael O'Leary, su Ceo, acaba de sufrir un duro revés: el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha rechazado el recurso que interpuso contra la decisión de Bruselas de autorizar el plan de rescate de Alitalia.

Ana Pastor llegó a amenazarles con retirarles la licencia después de que la compañía procediera a tres aterrizajes forzosos en Valencia, aunque está atada de pies y manos por la legislación europea.

Ryanair se ha convertido en la compañía de los recargos y las subvenciones. La aerolínea que lidera el controvertido Michael 0'Leary está sobrepasando todos los límites imaginables. No sólo los pasajeros que quieren echar una siestecilla tienen que soportar por megafonía el ofrecimiento de juegos de azar tan glamourosos como el bingo, aún hay mucho más.

Las tarifas reducidísimas que oferta están muy lejos de la realidad. Según afirma Ana Baschwitz, experta en low cost, turismo y viajes por tierra, mar y aire, "un billete ofrecido por nueve euros puede llegar a tener un coste de 125 por pago con tarjeta de crédito. Y además, cuando se reserva por internet y se aprieta la casilla de "privi" en compra, puedes tener que abonar indefinidamente 13 euros si no te preocupas de cancelarlo. Y a mí me costó más de un mes de gestiones poder hacerlo".

Por si esto fuera poco, según publica El Economista, la línea aérea radicada en Irlanda cobra ahora ocho euros por llevar en las cabinas productos típicos como las ensaimadas. No hay otra opción, a menos que se opte por facturarla dentro de las maletas con el riesgo que conlleva de manchar la ropa y espachurrar la delicia gastronómica mallorquina.Y para colmo, según denuncia Baschwitz, no paga los slots, con lo cual los pasajeros tienen que bajar las escalerillas, con los problemas que ello supone para las personas mayores o con problemas de movilidad.

A ello hay que sumar los escándalos protagonizados por la compañía aérea, que fuerza a sus pilotos a viajar con el mínimo de combustible que aconsejan las normas de seguridad, lo que les obliga a solicitar prioridades en el aterrizaje, que, según denunciaron en su momento controladores aéreos y pilotos, supone una competencia desleal hacia otras compañías.

Ana Pastor, ministra de Fomento, llegó a amenazar con fuertes sanciones a la compañía después de que esta procediera a tres aterrizajes forzosos en Valencia. O'Leary, con su prepotencia habitual, le respondió que  "Fomento no tenía potestad" para quitarle la licencia a Racanair, que es como denominan muchos trabajadores del sector a la aerolínea, antes incluso de que comenzaran a cobrar por las ensaimadas.  

Ahora, O' Leary ha sufrido un fuerte varapalo. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha rechazado el recurso interpuso contra  la decisión de Bruselas de autorizar el plan de rescate de Alitalia. Va a tener que cobrar muchos recargos de ensaimadas para amortizar lo que se ha gastado en abogados.

Sara Olivo
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