• La exposición de las entidades españolas al BCE disminuyó en diciembre un 8,1% y no está claro que Mario Dragui vaya a abrir la mano.
  • Además, por primera vez desde que el rescate bancario se hizo realidad, la prima de riesgo sube con fuerza y la bolsa baja.
  • Y es que el problema de la banca española es de liquidez, no de solvencia.
  • La limitación de los depósitos llega en el peor de los momentos.

El negocio de las entidades financieras consiste en prestar dinero. Ahora bien, ¿cómo captar ese dinero que luego prestan

Sólo existen tres fórmulas posibles: acudir al mercado interbancario, que no funciona; la captación de nuevos clientes mediante ofertas interesantes para sus depósitos y pedirle el dinero al Banco Central Europeo (BCE), que cerró la mano hace unos seis meses. De hecho, las entidades han rebajado su deuda con el BCE en un 8,1% en el mes de diciembre, hasta llegar a los 313,109 millones de euros.

En este sentido, fuentes del sector han afirmado a Hispanidad que pese a que el dato es bueno, ya que estamos ante el tercer descenso mensual consecutivo, hay que aumentar aún más la velocidad de desapalancamiento.
El descenso respecto al mes de noviembre ha sido de 27.726 millones de euros.

Sin embargo, el crédito que se solicitó en diciembre de 2011 fue casi la tercera parte del solicitado en el 2012: 118.861 millones de euros frente a los 313.109 millones de euros del pasado ejercicio. Ante estas cifras, el presidente del BCE, Mario Draghi, cerró el grifo a las entidades españolas, y no está claro que el italiano vaya a abrir la mano, al menos en el corto plazo.

¿De dónde sacar el dinero entonces Porque el Banco de España no está facilitando las cosas. Para evitar la guerra del pasivo, el BdE pretende que las entidades no ofrezcan rentabilidades superiores al 1,75% en los depósitos de menos de un año, al 2,25% para los de dos y al 2,75% para los de tres.

Además, por primera vez desde que se hizo efectivo el rescate bancario, la prima de riesgo ha vuelto a subir, y lo ha hecho con fuerza en la jornadad de este lunes. Por su parte, la rentabilidad del bono español a diez años ha vuelto al 5%. Asimismo, el IBEX 35, ha registrado pérdidas entorno al 0,50%.

En cualquier caso, conviene resaltar que el problema de la banca española es de liquidez, no de solvencia. Y la restricción impuesta por el BdE afecta de lleno a la liquidez de las entidades. Al final, y si la recomendación del BdE sigue en pie, Draghi tendrá que abrir la mano.

Sara Olivo
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