Gana un 5% menos en el segundo trimestre del año

La filial española de ING ha sido un buen negocio para el grupo holandés, incluso durante la crisis. Su funcionamiento a través de Internet le ha permitido tener muy pocos gastos y ofrecer así servicios sin comisiones. Sin embargo, sus resultados han comenzado a resentirse y en el primer semestre su beneficio antes de impuestos cae un 5%: 19 millones de euros frente a los 20 millones que ganó en los seis primeros meses de 2010.

Los fondos totales gestionados por la entidad alcanzaron 28.100 millones de euros, con un crecimiento del 10,2% respecto al mismo periodo del año pasado. Los depósitos alcanzaron 17.500 millones de euros (un 9,7% más) y el crédito registró 8.800 millones de euros (un 11,8% más). La morosidad se mantuvo estable en el 0,6%, la misma cifra que en el último trimestre de 2010.

En todo caso, ING Direct ha ido rebajando la rentabilidad de sus cuentas corrientes y de sus depósitos, motivado en parte por la penalización del Gobierno a los depósitos de alta remuneración.

La matriz, que estuvo al borde de la nacionalización, ha tenido que ser saneada y comenzó a despegar en el primer trimestre de 2010. En 2011, se deja ver su buena marcha, con un beneficio neto de 1.507 millones de euros en el segundo trimestre, un 24,4 % con respecto al mismo período del año pasado. El desastre de la deuda griega ha supuesto para ING pérdidas por valor de 187 millones de euros, más la pérdida de 123 millones de euros de su filial de seguros (un total de 310 millones de euros).

Mariano Tomás

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