• Ambos candidatos evitaron hablar sobre los principios no negociables y centraron el cara a cara en la economía y en la polémica ley de salud.
  • El republicano utilizó a nuestro país para atacar al demócrata: "España gasta el 42% de su economía en gastos gubernamentales, yo no quiero ir por esa vía".
  • En cuanto a los valores no negociables, Obama apoya el matrimonio homosexual y el aborto.
  • Romney, en cambio, no apoya el matrimonio homosexual pero sí el aborto en casos de violación, incesto y cuando la salud y vida de la madre esté en peligro.
Ayer, miércoles, tuvo lugar el primer debate entre el candidato demócrata a la Presidencia de EEUU, Barack Obama, y el candidato republicano, Mitt Romney (ambos en la imagen). Un debate en el que las referencias a la vida y a la familia, que forman parte de los valores no negociables definidos por Benedicto XVI para la vida pública (junto a la libertad de enseñanza y el bien común) brillaron por su ausencia.

Pero la hemeroteca nos lo recuerda. Obama apoya el matrimonio homosexual y el aborto, como declaró en el cierre de la convención demócrata y recogimos en Hispanidad en su día: "Si dejáis de pensar que vuestro voto puede marcar la diferencia, entonces otros votos llenarán este vacío: los lobbistas y los defensores de los intereses individuales, la gente que intenta comprar esta elección con cheques de 10 millones de dólares, los políticos de Washington que quieren decidir con quién podéis casaros o controlar las decisiones que las mujeres deberían tomar por sí mismas".

Por su parte, el candidato republicano Mitt Romney no apoya el matrimonio homosexual porque que el matrimonio es entre un hombre y una mujer. Y respecto al aborto, Romney lo apoya en casos de violación, incesto y cuando la salud y vida de la madre esté en peligro.

En otro momento del debate, Romney anunció que revocará la ley de salud si resulta elegido, a lo que Obama replicó que eso afectaría negativamente a 50 millones de personas. Con esta ley de salud, recordemos, Obama obliga a las organizaciones religiosas a adquirir seguros de salud que cubran fármacos abortivos, la esterilización y los anticonceptivos. A este mandato los obispos católicos del país se han opuesto en bloque y de manera muy clara porque, evidentemente, violenta la libertad religiosa y de conciencia.

Como explica Luis Soto, un católico hispano en Aciprensa, "la administración del presidente Obama, con muchas de sus decisiones -que van desde el financiamiento a grupos abortivos desde el inicio de su presidencia, hasta el más reciente mandato de los servicios de salud (HHS)-, está clara y radicalmente en contra de la defensa de la vida en nuestra sociedad".

El caso es que, principios no negociables aparte, de momento las encuestas dan ganador a Romney con claridad. El 67% de los espectadores de la cadena CNN consideró que Romney ganó el debate presidencial. Solo el 25 % de los encuestados consideró que Obama se había hecho con la victoria. Además, el 61 % de los 430 adultos encuestados por la cadena aseguró que el presidente estadounidense lo había hecho peor de lo esperado.   

Igualmente, según otro sondeo realizado por la cadena CBS, el 46% de los encuestados consideraron que el republicano ganó el cara a cara por un 22% para Obama y un 34% que consideró que estuvo muy ajustado. The Washington Post resumió el debate subrayando que "Romney se mantuvo en la ofensiva y obligó a Obama a defenderse". The New York Times hizo hincapié en "la ventisca de estadísticas". Desde el canal NBC, se habló de la "gran noche" de Romney".

Y lo que en nuestro país se ha recogido es la alusión del candidato republicano, Mitt Romney, al poner a España como ejemplo de lo que no se debe hacer en cuanto a gasto público: "España gasta el 42% de su economía en gastos gubernamentales, yo no quiero ir por esa vía, quiero ir por la vía de crear empleos en este país", dijo Romney en la parte del debate electoral correspondiente al déficit público. Y hay que reconocer que, en parte, no le falta razón, pues en España hay pendiente una reforma de las administraciones públicas que reduzca su elefantiásico tamaño y reduzca los costes. Ahora: ¿quién es Romney para utilizar a España, cuando él se ha forrado a costa de la especulación mediante una empresa de capital riesgo, especulación con la que ahora unos pocos se forran a costa de exprimir a España mediante los intereses de la deuda?

Andrés Velázquez
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