• "La necesidad de dólares de la Argentina es apremiante, por lo que un acuerdo con la petrolera española sería una señal positiva para el mercado y permitiría avanzar en otros frentes", dice Infobae.
  • "Urgido de dólares, y por ende de confianza internacional, el Gobierno (argentino), se avino a algunas de las pretensiones de los españoles que en los orígenes consideraba excesivas", apunta La Nación.
  • "Despojado de aquella retórica inflamada, con el acuerdo de pago con garantías anunciado, todo aquello (la expropiación de YPF) fue una desmesura política de muy corto alcance", añade Clarín.
  • También se prevén críticas políticas: "La oposición ya anticipó que pasará factura al Gobierno por su cambio de postura, de la retórica nacionalista que acompañó la estatización a la aceptación de un plan de pagos con condiciones extraordinarias".
  • La Nación también destaca: "Desde este año a 2020, la Argentina pagará intereses anuales por esta deuda de entre 500 y 360 millones de dólares anuales, lo que equivale a poco menos que las utilidades que los españoles se llevaban de YPF por esas acciones".
  • Mientras Clarín afirma: "Para asegurar ese monto (Argentina,  emitirá bonos por US$ 6.000 millones, que con los intereses, terminarán implicando pagos por US$ 11.000 millones".
El consejo de administración de Repsol aprobó ayer martes por unanimidad, tras seis horas de debate, el acuerdo por el que Argentina indemniza a la petrolera por la expropiación de YPF. El llamado 'Convenio de Solución Amigable y Avenimiento de Expropiación' reconoce el derecho de Repsol a recibir 5.000 millones de dólares (3.650 millones de euros) en deuda pública argentina como compensación por la expropiación del 51% de las acciones de YPF en abril de 2012 y las "garantías para su pago efectivo", así como el "desestimiento recíproco de las acciones judiciales y arbitrales interpuestas" y la renuncia a nuevas reclamaciones.

Vamos cómo aborda la noticia la prensa argentina. Según Infobae, se trata del "primer paso que necesita la Argentina para normalizar el frente externo". Y destacaba que el actual ministro de Economía argentino, Axel Kicillof, "bajó el tono de confrontación con el tiempo, y finalmente se sentó a negociar con Repsol. La necesidad de dólares de la Argentina es apremiante, por lo que un acuerdo con la petrolera española sería una señal positiva para el mercado y permitiría avanzar en otros frentes".

Por su parte, La Nación destaca que "la petrolera española se aseguró que le entrarán en caja los 5000 millones de dólares establecidos como compensación por el 51% de su participación en YPF". "En Buenos Aires se anticipa un debate áspero: la oposición ya anticipó que pasará factura al Gobierno por su cambio de postura, de la retórica nacionalista que acompañó la estatización a la aceptación de un plan de pagos con condiciones extraordinarias, que blanquean la baja credibilidad financiera del país". "Existía una firme voluntad política de sellar la paz, que la presidenta Cristina Kirchner encuadra en otras operaciones de alto impacto, como la regularización de la deuda con el Club de París y el sinceramiento de la inflación". "Urgido de dólares, y por ende de confianza internacional, el Gobierno se avino a algunas de las pretensiones de los españoles que en los orígenes consideraba excesivas".

El mismo periódico argentino añade: "Empresarios y banqueros celebraron el acuerdo de la Argentina con Repsol por la expropiación de YPF. Y es que, más allá de las críticas por el costo que finalmente tendrá para el Estado el haberse quedado con el 51% de las acciones que la petrolera española tenía en YPF, el consenso es que este acuerdo es el primer paso para que la Argentina vuelva a insertarse en los mercados internacionales de deuda". Los empresarios argentinos "creen que es otra señal de la Argentina en pos de recomponer sus relaciones con la comunidad internacional; ayudaría a liberar inversiones en energía y para YPF".

La Nación recoge también las palabras de un portavoz de Repsol: "Mientras no vendamos los títulos, igualmente seguiremos cobrando intereses". En ese sentido, señala el diario, "aquí el punto es interesante: desde este año a 2020, la Argentina pagará intereses anuales por esta deuda de entre 500 y 360 millones de dólares anuales, lo que equivale a poco menos que las utilidades que los españoles se llevaban de YPF por esas acciones".

Para Clarín, "los españoles se garantizaron el cobro de US$ 5.000 millones. Para asegurar ese monto, el país emitirá bonos por US$ 6.000 millones, que con los intereses, terminarán implicando pagos por US$ 11.000 millones".

Por su parte, Ricardo Kirschbaum recordaba en Clarín que "YPF fue expropiada en marzo de 2012. El argumento fue la recuperación de la soberanía hidrocarburífera. Despojado de aquella retórica inflamada, con el acuerdo de pago con garantías anunciado, todo aquello fue una desmesura política de muy corto alcance".

José Ángel Gutiérrez
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