• Como adelantara Hispanidad, Luis Blasco abandona la Presidencia de Vídeo España y se queda sin sustituto.
  • Pista de salida para Javier Placer, sobrino de Alierta, que será sustituido por Gonzalo Martín-Villa.
  • Miembros de la vieja guardia, como Julio Linares, abandonan la corporación, que no el grupo.
  • Se prevé recortes de gastos: es la especialidad de Vilá.
  • Se confirman el silente Lloves y la dura Abasolo y resucita López Blanco.
  • Y la gran sorpresa: la permanencia de Paco de Bergia.
Apenas 24 horas antes de celebrar la comisión de Nombramientos, en la mañana del martes, nadie sabía qué iba a hacer José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica. Digamos que Pallete quería hacer su equipo y lo ha hecho. Sin prisas, sin humillar a nadie, pero poco a poco ha ido demostrando el fin del aliertismo y configurando una dirección próxima. Lo más importante, el financiero, Ángel Vilá (en la imagen), se convierte en el número dos de Telefónica. Ojo, el presidente-Ceo seguirá siendo Pallete pero él pasa a convertirse en Chier Operating Officer (COO). Vilá inició su carrera en Telefónica en 1997 y es un tipo más capaz y más leal que atrevido. Especialista en recortar costes y con muy buena fama entre analistas y gestores de inversión. La comunidad financiera le aprecia pero está claro que la estrategia comercial la llevará el presidente. De hecho, sí me preguntan qué es lo más significativo del nuevo equipo Pallete, respondería que, al igual que ocurriera con Alierta, en su equipo sólo hay un comercial: Luis Miguel Gilpérez, de Telefónica de España, el hombre de Movistar Fusión. Tal y como adelantara Hispanidad, sale Luis Blasco, compañero de colegio de César Alierta, como presidente de Vídeo España y no será sustituido. Se busca un responsable y una estrategia para Vídeo Global. De ahí no nos movemos. Más: asciende Enrique Lloves, hombre de Vilá, y la 'controler' Laura Abasolo, una vasca que cumple bien con su función y que no pierde el tiempo en hacerse la simpática. Asciende también Gonzalo Martín-Villa, que asumirá la actual función de Javier Placer, el sobrino de Alierta que provocó los caos judiciales contra el expresidente. Placer estaba al frente de Telefónica Open Future, que ahora se integrará en el área de Innovación que lidera Martín-Villa desde diciembre de 2015, como recoge su perfil de LinkedIn. Cuando Alierta le ganó la batalla a Pedro J. Ramírez, quiero decir, a los jueces (en qué estaría yo pensando), a Alierta le salió el maño que lleva dentro: pues ahora, además, ficho a mi sobrino. Pallete se dispone a acabar con ello con la elevación de uno de sus fieles, Gonzalo Martín-Villa, hijo de quien ustedes están pensando. Se mantiene José María Alonso, el rey de los hacker. Y ojo, otro de los defenestrados es Phil Jordan. ¿Por qué los pongo al lado? Pues porque las culpas del reciente ataque virológico se centraron en Alonso, pero también en Jordan, incluso en Gilpérez. Bueno, de los tres, sólo Jordan abandona la compañía. Más, Carlos López Blanco, responsable de regulación, hombre de Pallete, vuelve por sus fueros. Al menos se mantiene. Sale Julio Linares, el que fuera número dos de Alierta, pero ojo, sale a lo Pallete: abandona la corporación, aunque no el grupo porque se va a las filiales alemana y brasileña. Muy propio del nuevo presidente: mi equipo es el que sube pero no defenestro a nadie. Caso singular, singularísimo, la permanencia, con dependencia directa del presidente, de Francisco de Bergia, quien a sus 75 años se encarga de… ¿protocolo? La verdad es que Pallete le ha mantenido. La peripecia humana puede mucho en el caso de Pallete. En definitiva, fin del aliertismo pero sin roces, incluso con excesiva lentitud y delicadeza. A lo Pallete, sin herir a nadie. Eso sí, se entra en una nueva etapa en la que el esfuerzo de gestión va a hacerse sobre los gastos, no sobre los ingresos. Y eso porque los márgenes son pequeños y las inversiones necesarias muy, muy grandes. Como también adelantara Hispanidad, no se vislumbra ninguna apertura del margen ni nuevas fuentes de ingresos. Ni es posible aumentar el perímetro y hay una deuda que satisfacer. Por lo tanto, hay que seguir donde se está y recortar gastos. Si a la vuelta de la esquina llega otra revolución tecnológica, que podría ser, ya hablaremos, pero en el entretanto… Otrosí, la figura de Pallete está sometida a vaivenes. Ha sido un presidente que ha entrado en Telefónica con la neutralidad, tanto política como mediática, por bandera. Es lo que hay que hacer pero, por ser bueno, la cosa le puede traer muchas complicaciones. Si no, al tiempo. Pero eso lo dejamos para otra entrega. Mañaaaaaaaana... Eulogio López [email protected]