• Sería un proceso de fusión fría entre el PP y Ciudadanos.
  • Y en Génova y en el Gabinete, Mariano se enfrenta a la rebelión interna.
  • Se teme una ola de trásfugas en provincias, desde el PP hacia Ciudadanos.
  • Mientras, ZP intenta unir, sin éxito, a Rajoy y a Sánchez.
  • PP, PSOE y Podemos harán cada uno la guerra por su cuenta a Rivera.
La Moncloa vive en estado de depresión profunda. Muchos, allí mismo, en Presidencia, cuentan el tiempo que le falta a Mariano Rajoy para abandonar el poder y Soraya Sáenz de Santamaría, su principal aliada, aunque siempre ambiciosa. Se ha apartado del mundanal ruido y sólo pretende pasar inadvertido (¿Quién te ha visto y quién te ve, Soraya?). Y es que Ciudadanos se dispara en las encuestas y Albert Rivera empieza a comportarse como el gran estadista. La verdad es que el traje le viene largo y, además, le fallan los principios. Y sin valores, o sin contravalores, no hay liderazgo posible. Pero eso él no lo sabe. Mariano Rajoy ha intentado, siguiendo las indicaciones de Zapatero, acercarse a Pedro Sánchez, pero el secretario general del PSOE vive en su mundo de gominola, y mientras continúa perdiendo apoyo popular sigue afianzando su poder en Ferraz: Sánchez es un experto ganador de primarias y perdedor de generales. Y en cuanto a Podemos, Pablo Iglesias, al que olfato político no le falta, está temblando al saber que ya no le queda nadie a quien enervar y cada día son más los que ya no se enfadan con él sino que le ignoran. Y en estas se produce la triple alianza: Aznar, Manuel Pizarro y Javier Zarzalejos (en la imagen), el hombre de FAES, el mejor fontanero de Moncloa años atrás. Los tres quieren cambiar a Rajoy por Rivera, no porque amen al adánico presidente de Ciudadanos sino para crear una derecha fuerte, capaz de vencer reiteradamente a la izquierda descabezada (porque la única cabeza que hay es la de Sánchez, y ésta anda bastante hueca) y a los neocomunistas de Podemos. No es fácil y no se puede hacer de forma directa. Pero, en cualquier caso, hay que cargarse a Rajoy. Para ello, según fuentes de la "conspiración" contra el acosado Mariano Rajoy, en breve comenzáramos a ver tránsfugas, sobre todo desde provincias, que empezarán a romper el PP hasta que se haga necesario unir el aparato de la derecha tradicional con las figuras de Rivera y el carácter emergente de Ciudadanos. ¿Y el ideario? Pues está clarísimo: a la derecha tibia del PP se une la derecha pagana de Ciudadanos. Es la nueva derecha, que en Francia dio lugar al Frente Nacional y en Alemania al Movimiento Nacional, producto de la unión contra natura entre CDU y SPD. Por ejemplo. Eulogio López [email protected]