• La teleco presenta Aura, el proyecto más ambicioso de la era Pallete pero sin un modelo de negocio claro.
  • Los clientes podrán manejar sus datos, los que de ellos, posee Telefónica y decidir si los comparte con terceros.
  • Y todo a través de una aplicación con la que podrá hablar utilizando un lenguaje natural.
Telefónica ha aprovechado el Mobile World Congress de Barcelona para presentar su proyecto estrella en el que lleva trabajando dos años y en el que ha invertido más de 48.000 millones de euros en los últimos cinco ejercicios. Hablamos de la cuarta plataforma -las tres primeras son las redes, los sistemas y los contenidos- o, si lo prefieren, del motor cognitivo que permitirá a los clientes controlar sus datos que posee la operadora. ¿Cómo interactúa el cliente con Telefónica? A través de Aura, una aplicación que permite utilizar lenguaje natural. Y eso está muy bien aunque el prototipo utilizado para la presentación ante los medios, Aura entendía y respondía en inglés. En definitiva, el cliente podrá decidir, por ejemplo, si permite que los datos que posee Telefónica los utilice un tercero, como Caixabank para concedernos un crédito rápido, Mapfre para rebajarnos el seguro de hogar o Facebook. Y todo con la voz y a través del móvil. Hasta aquí, bien. La operadora ha decidido poner en manos de sus clientes los datos que tiene de ellos y que les pertenecen. Son los clientes los que deciden qué hacen con ellos. Incluso, si alguien quiere, los puede borrar completamente. La duda surge a la hora de plantear el modelo de negocio. ¿Dónde está? Porque una cosa es clara: los 48.000 millones de euros -fibra incluida- hay que amortizarlos, así como los dos años de trabajo de cientos de empleados de la operadora. Según la compañía, lo único que busca es fidelizar al cliente y devolverle lo que es suyo. Y puede que sea así en un primer momento, pero también dejó abierta la posibilidad de que las empresas que quieran acceder a la plataforma tenga que pagar por ello. Ojo, eso no significa que vayan a tener acceso a nuestros datos. En último término, será cada cliente el que decida a quién le da acceso y a quién no. En cualquier caso, estamos hablando de algo que no verá la luz hasta dentro de unos meses. Pablo Ferrer [email protected]