• El regulador impone una sanción de 88,2 millones de euros a varias empresas lácteas por "conductas anticompetitivas que infringen la legislación de competencia".
  • Danone, Nestlé, Central Lechera Asturiana, Senoble Ibérica y Lactalis Iberia muestran su disconformidad y recurren ante la Audiencia Nacional.
  • La ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente espera que la multa no afecte a la industria láctea y al sector ganadero, además su departamento vigilará.
  • Isabel García Tejerina subraya que la Ley de la Cadena Alimentaria pretende, sobre todo, evitar prácticas comerciales abusivas.

Como saben, en la tarde del pasado martes, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) paró los pies al cártel de la leche imponiéndole una multa de 88,2 millones de euros, la cuarta más alta de su historia. El regulador alega que la sanción se produce por "conductas anticompetitivas que infringen la legislación de competencia". En concreto, acusa a las sancionadas de intercambiar información sobre precios de compra de leche de vaca cruda, volúmenes de compra de ganaderos y excedentes de leche. Algo que hacían desde, al menos, el año 2000 y hasta el 2013.  

Un puñetazo encima de la mesa por parte del regulador que preside José María Marín Quemada, defendiendo a los clientes y a lo pequeño, ante el que las reacciones no se han hecho esperar. En primer lugar, las de la mayoría de empresas sancionadas, que ya han mostrado su desacuerdo y su intención de recurrir. Y en segundo lugar, del Gobierno, preocupado por el impacto que pueda tener la multa en la industria láctea y en el sector ganadero. Veámoslas en detalle.

Danone ha sido la compañía más castigada por la CNMC, ya que tendrá que pagar 23,2 millones. Por esa razón ha sido una de las primeras en mostrar su disconformidad, defendiendo su compromiso con los ganaderos dentro de la legalidad y anunciando que pondrá un recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional (AN).

Nestlé España, sancionada con 10,6 millones, también ha alzado su voz. En concreto, se ha defendido que "no hemos obrado contra la legalidad vigente" y también opta por recurrir la multa. Central Lechera Asturiana S.A.T. tiene que abonar 698.477 euros, pero no ha dudado en mostrar su desacuerdo y su intención de recurrir. Se debe destacar que esta empresa es el accionista mayoritario de Corporación Alimentaria Peñasanta (CAPSA), también sancionada, aunque con una cuantía superior (21,8 millones).

Senoble Ibérica S.L., que es la proveedora de Mercadona, y el Grupo Lactalis Iberia, sancionadas con 929.644€ y 11,6 millones respectivamente, también recurrirán.

El resto de multadas aún no ha señalado si presentarán o no recurso. Estas son: Puleva Food (10,2 millones), Calidad Pascual (8,5 millones), Gremio de Industrias Lácteas de Cataluña (200.000€), Asociación de Empresas Lácteas de Galicia -Aelga- (100.000€) y Central Lechera de Galicia S.L. (53.310€). Precisamente a estas dos últimas se les acusar de facilitar la infracción. Se han librado de la multa: Industrias Lácteas Asturias (ILAS), Leche Río, Feiraco, Leche Celta y Forlactaria, cuya infracción habría prescrito.

Desde el Gobierno, la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, se ha mostrado preocupada, en un desayuno informativo organizado por Europa Press. Espera que "no tenga consecuencias para esta industria y que no sea perjudicial para los ganaderos" y ha comentado que su Departamento estará vigilante.

La ministra ha aprovechado la ocasión para subrayar que el principal objetivo de la Ley de la Cadena Alimentaria, en vigor desde el 3 de enero de 2014, es evitar prácticas comerciales abusivas. Además ha insistido en que la voluntad del Gobierno es que sea una ley "disuasoria", cuyo fin "no es poner multas por poner".

Esta multa de la CNMC a las empresas lácteas es la tercera que se produce en poco tiempo contra un cártel, tras las sanciones al de las empresas encargadas de las recogida de basura o a las petroleras españolas por pactar precios. Parece que el órgano independiente está de 'mala leche' y no está dispuesto a hacer la vista gorda ante las acciones que perjudican la competencia, menos mal.

Cristina Martín

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