• PRISA, de nuevo, salvada por los bancos. Un favor que a otros acreedores no otorgan.
  • HSBC, Caixabank y varias filiales del Banco Santander aceptan canjear 100 millones de deuda por acciones.
  • Pero les saldrá caro: perderán dinero. La conversión se hará dentro de dos años a un precio de 10 euros, el doble de la cotización actual.
  • El primer grupo de comunicación del país salió al parque en junio del año 2000, tres meses después valía 6.400 millones y hoy 16 veces menos.
Como saben, PRISA lleva años en una delicada situación económico-financiera, que no hace otra cosa que agravarse. Por ello, se puede definir a su actual presidente, Juan Luis Cebrián (en la imagen), como el hombre que llevó el imperio Polanco a la quiebra. Pero no es un gran gestor, sino que son los bancos los que salvan al primer grupo de comunicación del país de la quema. De hecho, el pasado viernes, anunció que capitalizará otros 100 millones de euros de deuda. Es decir, una nueva conversión de deuda en acciones que ha acordado con tres entidades acreedoras (HSBC, Caixabank y Banco Santander). Por tanto, PRISA, de nuevo, ha sido salvada por los bancos. Un favor que no otorgan a otros acreedores, bien sean empresas o particulares. En total, se capitalizarán 100.185.050 euros, de los cuales el 80,81% (80.964.070 euros) corresponderán al HSBC, mientras Caixabank y Banco Santander tendrán un 9,59% (9.610.500 euros y 9.610.480 euros, respectivamente). Pero a las entidades les saldrá caro hacer este favor al primer grupo de comunicación del país, pues perderán dinero. Y es que la conversión se hará dentro de dos años a un precio unitario de 10 euros por acción, el doble de la cotización actual (en torno a cinco euros). De esta manera, los bancos incrementarán ligeramente sus participaciones. Antes del acuerdo, HSBC tenía un 9,59% del capital de PRISA; Caixabank, un 9,09%; Banco Santander, un 4,6%. Si además sumamos la participación de Societe Generale (3,3%), las entidades controlan un 26,6% del grupo. También conviene subrayar que en el accionariado hay presencia de fondos buitre, cuyo porcentaje asciende a casi el 22%, y también está Telefónica. La teleco tiene una participación del 13,7% (un 4,9% en acciones y el 8,7% restante en derivados suscritos el pasado 11 de diciembre). Conviene subrayar que las compañías españolas (Caixabank, Santander y Telefónica) se han visto obligadas a salvar al soldado Janli para no salir mal paradas. Sin embargo, no ha hecho lo mismo Cebrián. El gran gestor se ha limitado a hacer fortuna en el grupo de comunicación, sin invertir su dinero: sólo posee el 0,25% del capital por los bonus de la compañía. Por su parte, los Polanco aún tienen un 17,53% del imperio ahora venido a menos, a través de la empresa Rucandio. Se trata de la tercera ampliación de capital que vive PRISA desde que a finales de 2013 puso en marcha su gran proceso de refinanciación. Con la primera (también de 100 millones), entró en el accionariado el empresario mexicano de la construcción Roberto Alcántara Rojas. Por su parte, la segunda fue de 64 millones y supuso la entrada de la compañía qatarí International Media Group, propiedad del sultán Ghanim Alhodaifi Al-Kuwari, que representa en el consejo Khalid Thani Abdullah Al Thanis. Con estos movimientos, Cebrián trata de solventar la falta de liquidez de PRISA. Un problema por el que llegó a poner en venta incluso el buque insignia del grupo -El País- hace unos meses. Y por si aún dudan que Cebrián ha llevado el imperio Polanco a la quiebra, un dato más. El primer grupo de comunicación del país salió al parqué en junio del año 2000, tres meses después valía 6.400 millones de euros, pero ahora vale 16 veces menos (395 millones). Cristina Martín [email protected]