• Esto es, un negocio sin referencias y sin regulación.
  • González-Páramo ya no será presidente de la entidad pero apuesta por cúpulas bancarias cada vez más 'tecnológicas'.
  • Otrosí: el consejero ejecutivo del BBVA critica a los reguladores: no comprenden la tecnología.
Ni Google, ni Apple, ni Facebook, ni Amazon (los llamados GAFA's), ni siquiera las fintech son una amenaza para el BBVA. Lo que realmente le preocupa al banco que preside Francisco González son los Uber financieros, es decir, las plataformas de concesión de créditos entre particulares. Así lo ha explicado este miércoles José Manuel González-Páramo (en la imagen), durante el 13 encuentro financiero organizado por el IESE y EY. El consejero ejecutivo y responsable de regulación del BBVA ha alertado, además, de que estas plataformas, cuando se les termina el negocio, pueden paquetizar los créditos y comercializarlos. Incluso, pueden terminar dentro del circuito bancario. Mucho cuidado, pues. Aviso a las nuevas generaciones que aspiran a las cúpulas bancarias: el conocimiento tecnológico es cada vez más importante y está ganando terreno al puramente bancario. González-Páramo lo tiene claro: debe haber un conocimiento profundo de la tecnología en los consejos de administración. El BBVA ya lo está poniendo en práctica. Basta echar un vistazo al currículum de Carlos Torres Vila. Y el actual consejero delegado se postula como sucesor de FG cuando éste se retire, tal y como hemos adelantado en Hispanidad. Habrá que ver cómo se retira finalmente el incombustible FG. En la misma línea, el profesor del IESE, Juan José Toribio, ha explicado que ahora, los mejores alumnos del máster ya no aspiran al sector financiero, tal y como sucedía años atrás. La banca ya no ilusiona al mejor talento. Ahora los mejores aspiran a la banca en la sombra -se gana más dinero en menos tiempo-, aunque esto no lo ha dicho Toribio, lo digo yo. Volvamos a González-Páramo, que ha criticado a los reguladores, no por las excesivas normas que estrangulan al sector, sino por su falta de comprensión de la tecnología. Por ejemplo, siguen pensando que la nube es menos segura que lo físico y esto impide a los bancos tener los datos de sus clientes y, lo que es más importante, gestionarlos, en la nube. Esta es, precisamente, una de las batallas regulatorias actuales que mantienen las entidades con los reguladores. Y es importante, porque a diferencia de los bancos, las fintech sí pueden aprovechar todas las ventajas de la nube. Pablo Ferrer [email protected]