¿Por qué tenemos que aguantar los cristianos que el entrenador de Real Madrid, glorioso Zizou, eructe una irreverencia que sabe a blasfemia, como la de hostia… y toda la prensa progre lo jalee en titulares el día de Nochebuena, una jornada después de hacer el ridículo frente al Barça en el derby? El gran Zinedine sí se merece, por gilipollas, una buena ostia, sólo que la palabra 'Ostia', no existe, salvo como gentilicio, con mayúscula. Sólo existe hostia, que es la forma consagrada, el Dios anonadado en la Eucaristía, aunque el diccionario haya tenido que abrir una nueva acepción, para significar eso mismo: golpe. Zizou, quien tanto se preocupa por agradar a los niños, debería dar mejor ejemplo y no ofender a los cristianos: no se vaya a merecer una buena 'ostia'… por gilipollas. ¡Qué ya estar bien de aguantar tantas ofensas gratuitas a los cristianos y tanta grosería! Hispanidad [email protected]