
El dato conocido este jueves es muy revelador: de los 97.021 habitantes nuevos en España, registrados durante el primer trimestre de este año, sólo 2.839, el 2,9%, son españoles, frente a 94.182 extranjeros, según el INE.
Así las cosas, la población total de España, a uno de abril, registró un nuevo récord de 49.687.120 habitantes, de los que 7.346.414 son extranjeros (14,8%).
Por nacionalidades, los colombianos fueron los más numerosos durante el primer trimestre (38.600 llegadas), seguidos de marroquíes (25.700) y venezolanos (21.200).
Vistos los datos y en pleno proceso de regularización masiva -y caótica- de inmigrantes, aprobado por el Gobierno Sánchez, cabe preguntarse: ¿la inmigración es buena o no? No lo es. Lo recordó el Papa León durante su último viaje por África, que recogió Hispanidad.
“La tendencia migratoria puede llevar a creer que en otros lugares se puede encontrar un futuro mejor. Es mejor que sirvan a su país”, afirmó León XIV, tras dejar claro que “no se trata de cerrar puertas, sino de abrir oportunidades donde nacen y crecen las personas”.
Conclusión: hay que fomentar que los españoles tengan más hijos y una manera muy concreta de hacerlo es aprobando el salario maternal.










