En este momento, en España, el Gobierno trata de introducir el crimen del aborto como un supuesto derecho en la Constitución española

Francia ya lo perpetró en el año 2024. Mientras que Luxemburgo se convirtió el pasado 1 de marzo en el segundo país del mundo en avalar el aborto -asesinar a niños en el vientre de sus madres- en la Constitución. 

En ese contexto, la Iglesia española celebra el 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación del Señor, la Jornada por la Vida. 

En un mensaje titulado 'La vida, don inviolable', los obispos españoles indican que la defensa de la vida no es solo una cuestión de fe, sino una exigencia de la recta razón y de la ciencia: «La biología defiende unánimemente que, desde el momento de la fecundación, existe un organismo humano vivo e independiente, con un patrimonio genético propio, un desarrollo embrionario autónomo, ordenado y coordinado», recoge la nota de prensa de la CEE.  

Por ello muestran su preocupación por «la tendencia a elevar el aborto a la categoría de «derecho», incluso con rango constitucional o en cartas de derechos fundamentales». «El aborto -subrayan los prelados- nunca puede constituir un derecho, ya que no existe el derecho a eliminar una vida humana».

Sin embargo, la mirada desde la Conferencia Episcopal no se queda solo en el seno materno, se dirige también a madres y padres que enfrentan dificultades a la hora de afrontar un embarazo. Por ello, indican que desde CEE «queremos promover una alianza social para la esperanza a favor de la natalidad, que sirva, por una parte, para construir juntos las condiciones necesarias para que nuestros jóvenes puedan plantearse formar una familia abierta a la vida y, por otra, para que ninguna mujer tenga que recurrir al aborto por sentirse sola o sin recursos».