La senadora del PP por Pontevedra, Nidia Arévalo, se dirigía en la sesión de control al Gobierno al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para acusarle de haber ocultado un informe policial que, según los populares, recogería prácticas de prostitución, incluidas con menores, en los negocios de saunas vinculados a la familia política del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

¿Y cuál fue la respuesta del titular de Interior? Marlaska no negó expresamente la existencia de la nota policial mencionada por el PP, pero rechazó de plano las acusaciones vertidas en el Senado. El ministro reprochó a los populares que utilicen este asunto para "hacer ruido" y "perjudicar la reputación del presidente del Gobierno", imputándole "hechos absolutamente falsos".

 

 

Marlaska defendió además la actuación del Ministerio del Interior en la lucha contra la explotación sexual de menores y aseguró que este tipo de delitos son una prioridad para su departamento. En su respuesta, recordó operaciones policiales llevadas a cabo en cooperación con otros países de la Unión Europea, la creación de la Oficina contra los Delitos Sexuales y los acuerdos con distintas instituciones para prevenir y perseguir los abusos contra menores.