El Ayuntamiento de Barcelona (PSC) ha distribuido entre los centros educativos de la ciudad un documento con recomendaciones sobre cómo actuar durante el mes del Ramadán, en el que llama adaptar determinadas actividades escolares para tener en cuenta la «sensibilidad» religiosa del alumnado musulmán.
La guía, titulada ‘Orientaciones para los centros educativos sobre el Ramadán’, ha sido elaborada por la Oficina de Asuntos Religiosos (OAR) del consistorio. En ella se plantea, entre otras sugerencias, que los colegios eviten programar durante este periodo actividades extraescolares como música o danza.
El documento explica que determinados sectores de la comunidad musulmana consideran que este tipo de prácticas «no encajan con el espíritu del Ramadán».
¿Y qué pasa con el espíritu católico, por ejemplo? Porque, alcalde Collboni, también estamos a las puertas de Semana Santa: ¿pedirá un menú adaptado a la Cuaresma, los viernes, para los alumnos católicos?










