El escándalo es mundial y Senegal ya ha anunciado que recurrirá al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). No es para menos. La noticia es que el Comité de Apelación de la Confederación Africana de Fútbol le ha retirado el título de campeón a Senegal, por incomparecencia, y se lo ha dado a Marruecos, organizador de la Copa Africana de Naciones 2025. La final se jugó el 18 de enero, en Rabat, y terminó con 1-0 a favor de Senegal, en la prórroga.

El partido tuvo un arbitraje escandaloso… a favor de Marruecos. Concretamente, con 0-0 y a pocos minutos del final, el árbitro, el congoleño Jean-Jacques Ndala Ngambo, considerado uno de los mejores de África, anuló un gol a Senegal por falta dudosa sobre Achraf y, pocos minutos después, ya en el descuento (minuto 97), pitó un penalti inexistente a favor de Marruecos.

Ante tal escándalo, los jugadores de Senegal, animados por su entrenador, abandonaron el campo, salvo uno, Sadio Mané, quien, tras diez minutos de interrupción, logró que sus compañeros volvieran al terreno de juego. Fue entonces cuando Brahim tiró el penalti y lo falló, con lo que el partido se fue a la prórroga, donde Senegal marcó el definitivo 1-0, gol marcado por Pape Gueye, jugador del Villarreal.

Marruecos recurrió la final al CAF que ahora, dos meses después, le ha dado la razón. No es la primera vez que Marruecos muestra su poderío futbolístico en los despachos. En 2024, el CAF, capitaneado ya entonces por la nigeriana Justice Roli Daibo (presidenta) y por Faustino Varela Monteiro, natural de Cabo Verde (vicepresidente), dio ganador al equipo marroquí RS Berkane, frente al USM Alger, de Argelia, en la semifinal de la Copa Confederación de la CAF.

Sucedió que el RS Berkane acudió al encuentro de ida con unas camisetas que mostraban un mapa con el Sahara Occidental como si fuera parte de Marruecos. Las autoridades de Argel confiscaron las equipaciones y el equipo se negó a jugar con las equipaciones proporcionadas por la federación argelina.

Cuando el USM Alger viajó a Berkane para el partido de vuelta, se negó a jugar al comprobar que el equipo marroquí iba a jugar con las polémicas camisetas.

Pues bien, el CAF, integrado por nueve miembros, incluidos los mencionados anteriormente y ninguno de Marruecos o Argelia, dio por vencedor al marroquí RS Berkane por 3-0 en ambos partidos, con lo que pasó a la final tras un cómputo global de 6-0.

En febrero de 2025, sin embargo, el TAS anuló la polémica decisión del CAF. Menos mal que la final la ganó el Zamalek SC, de Egipto.

Así se las gasta el Reino de Marruecos en fútbol, y lo preocupante es que es organizador del Mundial 20230, junto a España y Portugal. El Rey Mohamed VI está empeñado en que la final se juegue en Casa Blanca y no en el Bernabéu, y está moviendo todos los hilos para que sea así… y sin una oposición clara y contundente del Gobierno Sánchez. Cuidado con Marruecos, también en fútbol.