Hispanidad viene recogiendo informaciones sobre derribos o ataques a cruces en España, en lo que podría denominarse como 'cruzfobia'. 

En esos ataques hay odio a la cruz, como el ocurrido recientemente en Elgoibar (Guipúzcoa):

Aunque en otros casos, la excusa para tratar de derribarlas es que se trata de 'símbolos franquistas', algo  -el derribo o resignificación de símbolos  franquistas- que está amparado y permitido por la actual legislación del Gobierno socialista de Pedro Sánchez, con su 'Ley de Memoria Histórica'. 

Lo anunció recientemente el ministro Ángel Víctor Torres, que pretende retirar unos 4.000 vestigios o símbolos de exaltación franquista que hay repartidos por todo el país. Aunque el ministro no quiso concretar a qué símbolos se refiere -el catálogo estará listo antes de fin de año e incluirá placas, nombres de calles y pueblos, monumentos- pero muchos ya han sido retirados, principalmente los ubicados en edificios públicos, incluso religiosos. 

Porque la cruz, según la élite intelectual del sanchismo, encarnada en el secretario de Estado de Memoria Democrática, es un símbolo franquista. Al parecer, Franco vivió en la época de Jesús…

Y esa es precisamente la excusa que está poniendo el Gobierno actual para tratar de 'resignificar' -en la práctica, profanar- el Valle de los Caídos, donde se ubica, por cierto, la cruz cristiana más grande del mundo.

Pero como la cruz más grande del mundo se inserta en la basílica excavada en roca, el Gobierno ha decidido mantenerla y encerrar la Basílica entre la roca del monte y un museo de memoria democrática.

En esta política de retirar cruces porque son símbolos franquistas, de vez en cuando el Estado también sufre derrotas, como en Lanzarote donde el Ayuntamiento de Arrecife ha decidido reponer la cruz situada en la Plaza de Las Palmas, frente a la iglesia de San Ginés, después de que fuese retirada por orden del Cabildo de Lanzarote, con la excusa -una vez más- de las leyes de memoria histórica, como explica el Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia (OLRC).

cruz arrecife repuesta

Pero este intento de quitar la cruz en Lanzarote u otros -como la cruz de Dueñas, en Palencia- pueden ser el presagio de lo que puede venir: la persecución de la cruz en España, uno de los países donde más cruceros existen en los caminos. 

Y todo ello como muestra del aumento de la cruzfobia en España, es decir, de la cristofobia y la cristianofobia.